Budismo y justicia social

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Ananda
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Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

En algunos ámbitos se acusa infundadamente al budismo de promover el pasotismo y la inactividad, incluso la indiferencia ante la injusticia y el sistema de castas de la India, causados supuestamente por una visión determinista del kamma. Es una acusación nacida de la ignorancia, pero también de la mala fe de ciertas esferas de poder, especialmente religiosas.

Empezando por el final habría que recordar que el Buda se opuso al incipiente sistema de castas de su época. Lo hizo de palabra, cuando negó a los brahmanes un nacimiento especial (MN 93 Assalayana Sutta) o redefiniendo el término brahmán por sus cualidades estrictamente espirituales (MN 98 Vasettha Sutta). Pero también lo hizo de obra, suprimiendo en su Sangha cualquier privilegio por extracción social.

Todos podían acercarse a la secta, sin importar su casta. Además predicó en la lengua vulgar, y no en el exclusivo sánscrito de los Vedas...El budismo, en definitiva, se desarrolló como una protesta al sistema de castas, pero fundamentalmente por oposición al poder religioso y socioeconómico depositado en la casta sacerdotal. (INDIA. UNA APROXIMACIÓN A LA RELIGIÓN Y A LA LENGUA, María Noel Dussort. Pág. 10).

Pero es que además a lo largo de todo el Canon Pali el Buda manifiesta una gran preocupación por la situación de exclusión y pobreza de muchos de sus contemporáneos, de suerte que de sus páginas pueden extraerse las bases para una teoría económica y social. La principal sería por supuesto el cultivo de la moralidad (sila) en nuestras relaciones sociales, con especial hincapié en la generosidad. Pero también la adquisición de bienes por medios exclusivamente honestos y una vida equilibrada, sin despilfarros. AN 8,54 Vyagghapajja (Dighajanu) Sutta.

También en el DN 5 Kutadanta Sutta y en el DN 26 Cakkavatti Sutta vemos al Buda defender que el gobernante de turno tome medidas de corte social para paliar la pobreza, que siglos después presidirán la política social del gran emperador Asoka.

Me consta que hay otros suttas que tratan estos temas, si alguien los recuerda por favor los suba al hilo. Finalmente dejo un enlace a un breve artículo de Bhikkhu Bodhi: Enseñanzas del Buda sobre Economía.

** 02/07/2019 Edición para añadir información recopilada por Anathapindikathera **

- En el siglo III a.C. el Emperador budista Asoka, tuvo a bien promulgar la primera legislación en la historia que establece la libertad de conciencia y religión, la humanización del código penal y fue una de las primeras personas en organizar misiones médicas a gran escala, las cuales fueron enviadas por todo su imperio y a los países vecinos.

- En la crónica Culavamsa de Sri Lanka se dice que el rey budista Upatissa I hizo erigir albergues para cojos, mujeres con dolor de parto, ciegos y enfermos. De Rey Mahinda II, se dice que apoyaba en secreto a los pobres que se avergonzaban de mendigar. De Mahinda IV se dice que construyó una sala de limosna y dio a mendigos limosnas y sofás. En todos los hospitales se distribuyeron medicamentos y camas, y se repartió regularmente comida a los presos en las cárceles. En cuatro monasterios viharas, había arroz crudo almacenado en montones con el mandato de que los pobres podían tomar de él tanto como quisieran (cabe recalcar que todos esto reyes eran budistas piadosos que intentaban actuar de acuerdo al Dhamma del Buda)

- Fa-Hien, un viajero chino que visitó los principales lugares budistas de la Inda durante los tiempos de Chandragupta, nos ofrece detalles sobre los dispensarios de caridad en Pataliputra. Según Fa-hien los nobles y los líderes de familia de este país fundaron hospitales dentro de la ciudad para que pudieran asistir los pobres, los huérfanos, las viudas, y los hombres sin hijos, personas mutiladas y lisiados, y todos quienes estuviesen enfermos. Estas personas fueron provistas de todo tipo de ayuda. Después de inspeccionar sus enfermedades los médicos los trataban con todos sus esfuerzos y cuando se mejoraran, podían irse cuando lo desearan.

- Hiuen Tsang, otro viajero chino contemporáneo al emperador Harsha, también proporciona una descripción de los hospitales de la época. De acuerdo con él en todas las carreteras de las ciudades y los pueblos de toda la India había centros médicos. En estos hospicios se proporcionó bebida, comida y servicios médicos a los viajeros y la gente pobre.

- En Japón, Komyo, emperatriz devota, en el año 730 consagró un enorme templo que llevaba anejos un orfanato, un hospital y un dispensario para indigentes. Tal fue la primera institución para enfermos que existió en Japón.

- Siguiendo con Japón, durante su historia aparecieron tanto monjes como laicos que combinaban el proselitismo con la caridad para las masas:

* Gyoki fue el más representativo de estos monjes. Además de promover servicios orientados a la comunidad como la construcción de puentes y sistemas de irrigación, dirigió enérgicamente las obras de ayuda y de beneficencia como la construcción de viviendas para viajeros hambrientos o enfermos.

* Eizon (1201-1290) que participa en obras de caridad, incluida la preocupación por el bienestar de los leprosos.

* Ninsho (1217-1303), de a quien se le atribuye la refundación de las instalaciones de bienestar de Hidenin para los pobres y necesitados, incluidos los niños huérfanos.

* Durante el período de Tokugawa comenzaron a aparecer numerosas organizaciones de socorro urbano, incluidas casas pobres, hospitales de caridad y clínicas.

* En 1870, la ciudad de Nagoya estableció un hospital caritativo y Fukui proporcionó atención médica gratuita para los pobres. Además, muchas comunidades proporcionaron comida y vivienda para los pobres...

- En la China medieval (del siglo Vl al lX d.C.) las historias oficiales dinásticas que datan de estos períodos mencionan a los monjes budistas atendiendo leprosos, visitando las comunidades de leprosos preexistentes en el campo, o las zonas de montaña, y en ciudades (en un distrito especial de Nanjing, por ejemplo) y predicándoles el Dhamma, dando apoyo emocional, lavando su ropa, incluso limpiando al pus de las lesiones de los enfermos.

Enlaces adicionales:

Los derechos humanos y los cinco preceptos.

La acción social en la perspectiva budista.

Walpola Rahula: Sobre la justicia social

(Copio el contenido de este último en spoiler, para conservarlo con seguridad).
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Última edición por Ananda el Vie Jun 26, 2020 12:21 am, editado 3 veces en total.
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

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Javier
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Javier »

Estupenda reflexión, mi más que apreciado Ananda, a la que no puedo añadir nada más que aplaudir :D

A veces se confunde una sana y consciente inactividad mental temporal ( para mí, eso sería Samantha) con una inacción "indiferente" y "pasotil" (creo que me acabo de inventar un nuevo término :lol: ), que no ecuánime, ante las adversidades de la vida.
Y gracias por mencionar a Bikkhu Bodhi..y todos los Suttas, por supuesto ;)

Pd: sigue en pie el asunto de la reconexión...pero voy a tomar un poco de tiempo, tengo que refrescar en la memoria y repasar otra vez todo el "Compendio del Abhidhamma" para meter lo menos posible la pata :lol:

Namaste
Homenaje al Buddha, al Dhamma, y la Sangha monástica y laica eq341

Se denomina sabiduría (pañña) a eso que comprende claramente. Abhidhammavatara.

https://www.yumpu.com/es/document/view/ ... -theravada

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Ananda
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

Amigo tómate el tiempo que necesites, si de algo vamos faltos en esta sociedad nuestra es de eso, de tiempo. De todas formas y salvo imprevisto de la impermanencia estaremos por aquí muchos años :lol: Cualquier detalle del Abhidhammattha Sangaha que nos quieras compartir será de agradecer. Metta.
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

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Ananda
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

Nota: es posible que haya errores en la transcripción que sigue, especialmente con los términos pali. En caso de duda consultar el escrito original que se indica al final del texto.

EL BUDISMO Y LA CUESTIÓN RACIAL por G. P. Malalasekera y K.N. JayatilIeke

Buda niega los privilegios derivados del nacimiento y de la condición social.

El Budismo siempre ha proclamado la unidad de la humanidad y ha negado que el nacimiento pueda o deba constituir un obstáculo para el desarrollo personal y espiritual. Las distinciones de raza y de casta son quizás cómodas, pero engañosas y en ningún caso tienen nada de absoluto. De acuerdo con el Budismo, las diferencias de casta corresponden solamente a las diferencias de profesión; parece ser, además, que en aquella época era todavía posible elegir de modo relativamente libre la profesión, e incluso cambiarla. Los prejuicios y las discriminaciones de casta no estaban aún definitivamente establecidos; los brahmanes se ocupaban precisamente de formular las sanciones religiosas y jurídicas necesarias para asegurar la perpetuación del sistema existente. En esta coyuntura vemos que Buda y sus discípulos no tienen para nada en cuenta el nacimiento a la hora de la admisión dentro de la Orden monástica y que por el contrario hacen esfuerzos, por medio de la persuasión y del ejemplo, para eliminar los prejuicios y discriminaciones de casta suscitados por los brahmanes.

Tal como dice el profesor Rhys Davids, Buda "ignora completa y absolutamente tanto los privilegios como las incapacidades que se originan en el nacimiento, en la profesión o en la condición social; y él no toma en cuenta ninguna de las prohibiciones o prescripciones arbitrarias de carácter ritual o social". Se admitía en la Orden monástica a personas de todas las castas, y ellas debían incluso cambiar de nombre y de título para evitar que se recordase su rango y su nacimiento. Algunos monjes todavía conscientes de su "alto" nacimiento intentaban a veces - es verdad - reivindicar privilegios especiales, pero estas tentativas eran siempre reprimidas y severamente denunciadas. Se cuenta, por ejemplo, que algunos monjes, compenetrados de la "importancia" de su rango en la vida secular, quisieron monopolizar las viviendas en perjuicio de los Ancianos de la Orden. Buda les preguntó: "Decidme, hermanos, ¿quién merece la mejor vivienda, la mejor agua, el mejor arroz?" Algunos respondieron: 'aquel que era noble antes de entrar en la comunidad"; otros: 'aquel que era por su origen un brahmán o un hombre rico". Y Buda les dijo: "En la Disciplina que yo enseño el privilegio en materia de vivienda y en toda materia análoga no pertenece a aquel que era noble, brahmán o rico antes de entrar en la Orden ... ".

Las clases "bajas" en la Orden budista

Entre los miembros más eminentes de la Orden monástica, se cuentan representantes de las castas "bajas". Upali, el más competente después de Buda para todo lo concerniente a las reglas de la Orden, había ejercido el oficio de barbero, uno de los más despreciados entre los que estaban reservados a las castas "bajas". Las monjas Punna y Punnika habían sido esclavas. Pero, hombres o mujeres, los miembros de la Orden no provenían exclusivamente de las castas "bajas"; solamente el 8,5% de las monjas mencionadas en los Poemas de las Theris [ver REB 9, pp. 109-123] son de baja extracción. El profesor Rhys Davids escribe a propósito de esto: "Esta proporción corresponde muy probablemente al conjunto de personas de baja condición respecto de la población total. Pero si 8,5% de los poemas expresan la alegría de las mujeres de las castas relegadas por haber sido admitidas en la Orden monástica y por poder beneficiarse con su enseñanza, se puede aceptar que la proporción de monjas de "baja" extracción era de hecho mayor, pues el analfabetismo era cosa común dentro de esta clase social. Como dice Caroline Rhys Davids en la introducción a los Psalms of the Brethren ["Poemas de los monjes"], obra que se corresponde con la ya mencionada sobre las monjas: "Inevitablemente, una fuerte proporción de esos 'hombres de letras' [los autores de los poemas] debía pertenecer a la clase que era depositaria de los conocimientos religiosos y de los himnos sagrados. Resulta notable el alto número de los 'otros' [que también compusieron poemas]: nobles expertos en la práctica de la guerra, de la administración o de los deportes, mercaderes, artesanos, comerciantes, fabricantes, indigentes analfabetos. Y lo que es aún más notable es que representantes de esta última categoría hayan podido componer versos que merecen figurar en el Canon. En efecto, se puede admitir sin mucho riesgo de error que, si 4% de los poetas canónicos pertenecían a las clases pobres y despreciadas - no muy aptos habitualmente para componer versos, - la proporción general de los monjes provenientes de estas clases debía ser considerable".

Poemas del monje Suníta, que fuera barrendero

¿Cómo se dirigía Buda a los hombres y mujeres de condición más baja para hacerles tomar conciencia del patrimonio espiritual que poseen todos los seres humanos, aun cuando sean despreciados por algunos que juzgan que ellos están condenados a dedicarse a los trabajos serviles? Al respecto lo mejor es citar las palabras de alguien que había accedido a esta conciencia, no por la gracia sino por su esfuerzo personal. He aquí los versos que Sunita, el barrendero, ha compuesto para contar su vida y su elevación espiritual:

Humilde es la familia en que yo he nacido,
ínfimos eran mis recursos, miserable mi suerte,
vil mi tarea: yo barría las flores marchitas.
Nadie se ocupaba de mí, yo era despreciado, insultado;
humillé mi espíritu y bajé la cabeza,
ateniéndome a una hermosa leyenda popular.'
Entonces vi venir al Iluminado,
rodeado y seguido por su séquito de bhikkhus [monjes],
Héroe ilustre entrando en la gran ciudad de Magadha.
Dejé mis canastos y mi yugo,
y me acerqué para rendirle mi homenaje;
y por mí, en su gran bondad,
el Mejor de los hombres se detuvo.
Prosternado a los pies del Maestro,
yo le rogué me autorizara a entrar en la Orden
y a seguirlo, a Él, el Mejor de todos los seres.

Y él, Maestro misericordioso,
compasivo para con el mundo entero,
me respondió: "Ven, bhikkhu",
confiriéndome así la ordenación.

Y solo, retirado en las profundidades de los bosques,
animado por un infatigable celo,
puse en práctica las palabras del Maestro,
los consejos del Victorioso.
Y, durante la primera vigilia de la noche,
surgieron lejanos recuerdos de mis vidas anteriores.
Y, durante la vigilia media de la noche,
mi ojo divino se purificó.
Y, durante la última vigilia de la noche,
dispersé las tinieblas de la ignorancia.
Luego, cuando la noche dejaba lugar a la aurora
y el sol surgía,
viniendo los Dioses Indra y Brahma,
me rindieron homenaje haciendo el añjali:

"¡Homenaje a ti, noble hijo de los hombres!
¡Homenaje a ti, el mejor entre los hombres!
Las impurezas se han extinguido para ti;
y eres digno, noble señor,
de recibir nuestros dones".

Y el Maestro, al verme rodeado
por un séquito de dioses,
con una sonrisa en sus labios,
me dijo estas palabras:
"Gracias al ascetismo, gracias a una vida pura,
gracias al auto-dominio, gracias al auto-control,
gracias a esto uno es brahmán;
ésta es la verdadera casta suprema".

Poemas de la monja Punna

Lo mismo ocurría con las mujeres. He aquí algunos párrafos de un poema de Punna, que había sido esclava:

Para buscar agua, aun en invierno,
bajaba yo hasta el río,
agobiada por el temor al castigo de mi ama,
asustada por sus palabras injuriosas.

Y entonces tomé refugio en Buda,
en el Dharma y en el Sangha [la Orden]:
"Hago míos los Preceptos,
esto será para mi bien".

Los prejuicios de raza y de casta, obstáculos para el Perfeccionamiento espiritual

Al enseñárseles a los monjes y a las monjas de la Orden cómo realizar el pleno desarrollo de sus facultades espirituales, no solamente no se apelaba a los sentimientos de casta o de raza, sino que se consideraba a estos sentimientos como obstáculos para la visión espiritual y la vida moral. Aquellos a quienes los prejuicios de raza o de casta obsesionan, están lejos de la vida moral y de la visión espiritual suprema. Estos prejuicios, que provienen de la acumulación de creencias erróneas, figuran entre los venenos del espíritu y es necesario eliminarlos por el auto-análisis y la reflexión. "Para eliminar esos venenos es necesario saber reconocerlos cuando afectan a nuestro espíritu y no permanecer ciegos ante ellos". Para ello es preciso ser autoconsciente (sati), adquirir ideas justas (dassana) para reemplazar las ideas erróneas, vigilar constantemente el propio pensamiento (samvara) y cultivar el espíritu (bhávana). La práctica de la metta (benevolencia) para con todos los seres y de la upekkha (imparcialidad respecto de todos) es imposible para quien no ha liberado su espíritu de los prejuicios originales de raza y de casta. La perfección moral como fundamento de toda superioridad. El Budismo se ocupó de refutar la teoría de las castas por medio de argumentos históricos, científicos, éticos y religiosos. Estos argumentos no apuntan solamente a refutar la teoría de la superioridad de los brahmanes por sobre los kshatriyas [guerreros y gobernantes]. Constantemente se subraya que los miembros de todas las castas están en un pie de igualdad (samasama) en cuanto a sus capacidades, y las pretensiones de los kshatriyas y de los vaishyas [comerciantes y agricultores] son denunciadas tan vigorosamente como las de los brahmanes. Existe sin embargo una declaración en la que ciertos autores han querido ver la prueba de que el Budismo sostenía la teoría de la superioridad de los kshatriyas por sobre los brahmanes y las otras castas. Esta declaración se encuentra en un discurso contra las castas, fundado en la idea según la cual lo que cuenta es la superioridad moral y no el nacimiento: "El kshatriya es el mejor en un pueblo que cree en la virtud de un alto nacimiento. Pero aquel que ha alcanzado la perfección de la sabiduría y de la integridad moral, aquél es el mejor entre los dioses y los hombres". Evidentemente se podría atribuir este texto a algún comentarista imbuido de prejuicios inconscientes. En realidad, tal explicación no es necesaria y basta con volver a ubicar la declaración en su contexto para comprender su verdadero sentido. Buda, cuando discute con un brahmán, emplea un método de razonamiento dialéctico: toma algunos criterios admitidos por los brahmanes como pruebas de la superioridad de casta y muestra que esos criterios, aplicados en el marco de la sociedad, prueban la superioridad de los kshatriyas y no la de los brahmanes. El nacimiento no cuenta, o no cuenta demasiado; pero si se lo toma como criterio, son los kshatriyas y no los brahmanes quienes deben ser considerados superiores. Como dice Hutton, "en el Rigveda parece que el brahmán viene después del rajanya [otra designación del kshatriya] en lo que concierne a la importancia social". Este argumento tendría así un fundamento histórico. Pero, sea como sea, el primero de todos es "aquel que ha alcanzado la perfección de la sabiduría y de la integridad moral", y esta supremacía no está fundada en el nacimiento.

Prescindencia de las normas de casta en la Comunidad budista

La propagación de estas ideas se hacía por la persuasión racional y por el ejemplo. En la Orden budista no existía ninguna distinción fundada en el nacimiento. Los monjes y las monjas visitaban los hogares de personas de todas las castas para predicar o tomar sus comidas - no sin exponerse a disgustos. El mismo Buda fue insultado por los brahmanes a los que les pedía comida, y cuando se le preguntaba por su raza o por su casta, respondía invariablemente: "No me interroguéis acerca de mi nacimiento" (ma jatim puccha). Recorrió aldeas de brahmanes sin obtener la más mínima porción de alimento. Sus discípulos lo imitaban, ignorando las distinciones y las prácticas de casta en sus relaciones con sus semejantes. Ananda - uno de los más cercanos discípulos de Buda y su portavoz al momento del Primer Concilio - es el héroe de la historia siguiente: 'aquel día el venerable Ananda se vistió temprano y, tomando su escudilla y su manto, entró en la gran ciudad de Shravasti para pedir limosna. Una vez que hizo su recorrido y terminó su comida, se acercó a un pozo de agua. Una joven matangi (paria), llamada Prakriti, se encontraba en el pozo sacando agua. Y el venerable Ananda dijo a la joven: "Dame agua, hermana, pues tengo sed". Ella respondió: "Soy una matangi, venerable Ananda". - "Hermana, no te he preguntado por tu familia o casta, te pregunté si te quedaba algo de agua para darme pues tengo sed". Entonces, ella le dio agua a Ananda ... ".

No solamente los monjes y las monjas, sino también los laicos deben practicar la compasión. Las estrofas citadas a continuación, que todavía hoy recitan frecuentemente los budistas laicos, dan una idea de estos sentimientos:

Que todos los seres vivientes,
débiles o fuertes,
grandes, medianos o pequeños,
visibles o invisibles,
que viven cerca o que viven lejos,
nacidos o por nacer:
que todas las criaturas sean felices.
Que nadie engañe,
que nadie desprecie a nadie o a nada,
que nadie desee el mal a nadie,
por cólera o por resentimiento.
Así como una madre, arriesgando su vida,
vela por su hijo, su único hijo,
así también cada uno cultive
un espíritu de infinita benevolencia
para con todos los seres.

La compasi6n budista, contraria al orgullo de raza o casta

Es imposible tener sentimientos de benevolencia y compasión si se tienen prejuicios u odios de orden racial. Los discípulos laicos son invitados a no enorgullecerse nunca de su nacimiento, a renunciar a toda vanidad de raza o de casta. En un sermón en el que se enumeran las características del hombre que progresa y las de aquel que degenera, la vanidad es considerada como una de las causas de la decadencia: "El hombre orgulloso de su nacimiento, de su fortuna o de su familia, que desprecia a su semejante, está en decadencia". Entre las actividades prohibidas para los budistas está el comercio de esclavos, "el tráfico de seres humanos" (sattavanijja), pues éste no es compatible con "el modo de vida justo" (sammajiva) que debe llevar cada budista. Cada uno debe respetar la dignidad humana de los servidores que viven en su hogar, "no agobiarlos de trabajo, darles buenas comidas y buena paga, curarlos cuando están enfermos, compartir con ellos los alimentos y las golosinas, darles suficientes vacaciones y tiempo libre". De este modo el Budismo mejora la suerte de una clase de personas que los textos brahmanicos consideran que han nacido o fueron creados para servir, que pueden ser echados (kamotthapya) o matados a voluntad (yathakamavaddhya).

La política interna y externa del emperador Ashoka

El gran emperador Ashoka (siglo III a.C.) regulaba su política respecto de las clases inferiores de la sociedad, las razas conquistadas, las tribus aborígenes y las poblaciones vecinas basándose en el ideal y en los principios del Budismo. El Décimo segundo Edicto sobre Roca de Ashoka, al citar las palabras budistas "el don del Dharma supera cualquier otro don", ordena tratar con justicia a los servidores y esclavos: "Ningún don iguala en valor al don del Dharma ... En consecuencia, hay que tratar con justicia a los esclavos y servidores; servir a su padre y a su madre ... ". A juzgar por las inscripciones que ha dejado, el mismo Ashoka parece haber dado el ejemplo de estas virtudes.

Fiel al Dharma, Ashoka revoluciona las concepciones jurídicas hindúes al proclamar la igualdad de todos ante la ley, sin distinción de raza o de condición social. "Es eminentemente deseable, leemos en el Cuarto Edicto sobre Columna, que haya una igualdad absoluta en materia de demandas judiciales y de sanciones ... ". Esta igualdad de trato se concede incluso a las tribus fronterizas, como resulta del Segundo Edicto de Kalinga: "Todos los hombres son mis hijos. Así como deseo para mis hijos todas las ventajas y los placeres en este mundo y en el otro, así también los deseo para todos los hombres. Aquellos que viven en las fronteras de mi Imperio y que no he conquistado, pueden preguntarse cuáles son mis intenciones respecto de ellos. Mis intenciones son las siguientes; debe decírseles que el Rey desea esto: "Que no tengan miedo de mí; que estén seguros de que han de esperar de mí la felicidad y no la desgracia". Y además hay que decirles: "El Rey perdonará aquellas de vuestras faltas que pueden ser perdonadas". Que acepten practicar el Dharma por amor a mí y que accedan así a la felicidad en este mundo y en el otro ... Vuestros actos deben ser conformes a estos principios y las poblaciones fronterizas deben ser reconfortadas, consoladas, colmadas de confianza y deben compenetrarse con esta idea: "El Rey es semejante a nuestro padre. Quiere nuestro bienestar tanto como el suyo. Somos para él como sus propios hijos". En el Noveno Edicto sobre Roca (Girnar), Ashoka recomienda la práctica de la piedad y denuncia la vanidad de algunos ritos y ceremonias - incluidos quizás los ritos de casta: "Los hombres realizan ciertas ceremonias, por una enfermedad, un casamiento, un nacimiento, un viaje y en otras ocasiones. En cuanto a las mujeres, ellas realizan también otras tantas ceremonias vulgares e inútiles. Por cierto, hay que realizar ceremonias, pero éstas son en verdad vanas. ¡Qué fecunda es por el contrario la práctica de la ley moral, que ordena ser cortés con los esclavos y los servidores, respetuoso con los mayores, suave con los animales ... ". Ashoka proclama que incluso los más humildes, incluso los miembros de las tribus fronterizas, son capaces de sentir los mayores gozos espirituales. En los Edictos de Brahmagiri y Rupnath, recomienda a su pueblo buscar esos gozos: "Los hombres de Jambudvlpa [India], que hasta hoy estaban fuera de la comunidad, están ahora unidos a los dioses. Ése es el fruto de mis esfuerzos. Y no es exacto decir que sólo los grandes lo pueden lograr, pues incluso los más humildes pueden acceder a la felicidad celestial mediante su esfuerzo. Por eso he proclamado esto: "Que los humildes y los grandes se esfuercen por realizar este ideal; que los pueblos que vivan en las fronteras lo comprendan; que este entusiasmo por el esfuerzo se perpetúe por siempre".

El empeño con el que Ashoka se preocupa por las tribus aborígenes que viven en las montañas y en las fronteras de su Imperio denota un espíritu mucho más esclarecido que el de algunos gobernantes modernos. No los considera como animales salvajes dignos de ser exterminados, o como poblaciones feroces que deben ser controladas por el terror y las armas, sino como niños que deben ser llevados a comprender que están bajo su protección. En el Décimo tercer Edicto sobre Roca, Ashoka proclama: "Devanampriya [Ashoka] considera que aquel que le ha hecho daño a él merece que se le perdonen las faltas que pueden ser perdonadas. E incluso los habitantes de las selvas situadas en las tierras de Devanampriya, si se someten, serán convertidos por métodos pacíficos.

Sin embargo, Devanampriya les informa que tiene el poder de castigarlos a pesar de su compasión, para que sientan vergüenza por su conducta pasada y eviten así ser ejecutados. Pues Devanampriya desea que todos los seres no sean perjudicados, puedan disponer de sí mismos, sean tratados con equidad y lleven una vida feliz".

Misioneros budistas

Desde su origen el Budismo ha tenido misioneros encargados de llevar a toda la humanidad un mensaje de verdad y de amor. "Id, dijo Buda a sus discípulos, Yo estoy liberado de todas las cadenas humanas y divinas. Id, recorred el mundo para beneficio de los pueblos, por el bienestar de los pueblos, por compasión para con el universo, por el bien, por el beneficio y por el bienestar de dioses y de hombres. Evitad que dos de vosotros sigáis el mismo camino." Y así debían partir, para intentar comprender y convertir a todo tipo de pueblos y de tribus, sin preocuparse por los riesgos del viaje o por el peligro de su misión, armados con las únicas armas de la verdad y del amor. Debían practicar la compasión al punto que, dice Buda, "infringirían mis órdenes si manifestaran la más mínima irritación, la más Ínfima ira, aun cuando astutos bandidos los hubieran tomado prisioneros y los fueran a cortar en pedazos, miembro por miembro, con una sierra de doble filo".

La historia del monje Punna

Punna, a punto de partir para una de sus peligrosas misiones (que cumpliría con sorprendente éxito) es interrogado por Buda en los siguientes términos:

"Instruido de este modo por mí, oh Punna, ¿en qué país vas a instalarte?"

"En Sunaparanta, Señor".

"Pero, Punna, los habitantes de Sllnaparanta son crueles y violentos. Si te insultan y te injurian, ¿qué pensarás?"

"Pensaré, oh Señor, que en verdad los habitantes de Sunaparanta son sumamente buenos, puesto que no me golpean con los puños".

"Pero, ¿y si te golpean con los puños?".

"Pensaré, oh Señor, que en verdad los habitantes de Sunaparanta son sumamente buenos, puesto que no me tiran piedras".

"Pero, ¿si te tiran piedras?".

"Pensaré, oh Señor, ... que son sumamente buenos, porque no me golpean con palos".

"Pero, ¿si te golpean con palos?"

"Pensaré, oh Señor, ... que son sumamente buenos porque no me atacan con un puñal".

"Pero, ¿si te atacan con un puñal?".

"Pensaré, oh Señor, .... que son sumamente buenos porque no me matan".

"Pero, ¿si te matan?".

"Si me matan, oh Señor, pensaré que existen discípulos del Señor, que en sus tribulaciones y su desesperación, buscan a alguien que los mate y que yo lo he encontrado sin tener que buscarlo. Éstos serían mis pensamientos, oh Señor".

"¡Muy bien, Punna! Puesto que tienes semejante dominio sobre ti mismo, podrás vivir con los habitantes de Sunaparanta".

Influencias de las ideas budistas en la sociedad india

¿En qué medida ha logrado el Budismo por la persuasión y el ejemplo reducir los prejuicios de casta en la India? Es difícil decirlo con certeza. Es cierto que, después de Ashoka, el Brahmanismo recuperó terreno progresivamente y se fortificó el sistema de castas. Pero, si hemos de dar crédito a un gran viajero chino del siglo V d.C., Fa-hien, el espíritu del Budismo persistía aún en la India en aquella época: "La población es numerosa y feliz; la gente no está sometida a censos; no tienen que obedecer a magistrados o a reglamentos; sólo aquellos que cultivan tierras reales deben entregar una parte de la ganancia que obtienen. Si quieren partir, parten; si quieren quedarse, se quedan. El rey gobierna sin recurrir a la decapitación o a otras penas corporales. A los criminales se les aplica una ligera o pesada multa, según el caso ... Los guardias de la escolta y los miembros del séquito del rey son regularmente remunerados ... ". Los chandalas, que eran cazadores y pescadores, vivían separados del resto de la población; pero esto no es suficiente para demostrar la existencia de castas propiamente dichas. De hecho, existen muy pocos testimonios de este tipo como para poder afirmar en qué medida los prejuicios y las discriminaciones de casta habían reaparecido a pesar de la flexibilidad de la organización social.

Parece muy probable, por el contrario, que bajo la influencia del Budismo, la Bhagavad-Gita abrió a todas las castas el camino de la salvación. El Brahmanismo primitivo les negaba la instrucción religiosa a los shudras [parias] y los declaraba incapaces de ser salvados. Según los textos budistas, los brahmanes llamaban a Buda "Gautama, el asceta que proclama posible la salvación para todas las castas". Sin embargo, Ghurye - retomando la tesis de Fick (que sólo ha estudiado una parte de los Jatakas e ignorado la mayoría de los textos del Canon) - declara: "Es un error considerar a Buda como un reformador social y al Budismo como una revuelta contra el régimen de las castas". Admite, sin embargo, que "la influencia general de Buda tuvo un efecto liberador" y en lo que concierne a la posibilidad de salvación para todos, afirma: "La necesidad de estrechar filas ante el ataque del Budismo y de asegurar a todos la salvación llevó a la formación de dos concepciones del sistema de castas ligeramente diferentes". Se puede entonces admitir que el movimiento budista contribuyó al menos de manera considerable a la flexibilización del sistema de castas.

Unidad del Budismo en su expansión en Asia y en su desarrollo histórico

A lo largo de sus dos mil quinientos años de historia, el Budismo se extendió por numerosos países, poblados por diferentes razas, pero su propagación se limitó, en términos generales, al Oriente. Quizás es gracias a su prolongada influencia que las razas de Asia están tan estrechamente unidas por el espíritu, y en la medida en que este espíritu se caracteriza por la no-violencia y la tolerancia – por audaz que pueda ser tal generalización - esta influencia se extiende a toda la tierra. Esta unidad no es por cierto una estricta unidad de doctrina, pues el Budismo nunca ha intentado imponer una ortodoxia o limitar la libertad de pensamiento. Hiuan Tsang, al realizar un peregrinaje por los países budistas, escribe: "De acuerdo con el carácter especial de esta doctrina, el mundo ha progresado hacia un destino más elevado; pero los diferentes pueblos no están de acuerdo en la interpretación de la doctrina. La época del Bhagavant está lejana y el sentido de su doctrina es explicado de diferentes maneras. Pero, así como los árboles de una misma especie llevan frutos que tienen el mismo gusto, así también los principios de las escuelas actuales no son diferentes entre Sí". La misma idea es retomada por un peregrino del siglo xx, J.B. Pratt, en The Pilgrimage of Buddhism (London, 1928): "No hay duda de que las características permanentes que contribuyen a hacer del Budismo en todas sus ramificaciones y a lo largo de su historia una religión unitaria no aparecen de inmediato. No sostendré, por cierto, que todos aquellos que queman incienso en los templos budistas o que recurren a monjes budistas para los funerales son budistas, como tampoco sostendría que un adorador de iconos sea necesariamente cristiano. Pero existen algunos rasgos de carácter y de comportamiento, algunos sentimientos, algunas opiniones o creencias que son propias del Budismo, que no pertenecen únicamente a una u otra escuela (Hinayana o Mahayana) sino que se encuentran en todos aquellos que son considerados típicamente budistas, en todos los lugares donde estuvimos, desde el sur de Ceilán hasta el norte del Japón. En mi opinión, estas características son constantes no solamente en el espacio, sino también en el tiempo, y son idénticas entre los adeptos de la secta japonesa más moderna y entre los más antiguos discípulos del Fundador".

Pratt agrega: "En su conjunto estos rasgos caracterizan lo que se puede llamar de manera aproximativa y general, el espíritu del Budismo". Según él, en este espíritu se destacan particularmente la ausencia de agresividad y el amor a la vida: "La ausencia de agresividad es uno de los rasgos más notorios del Budismo ... Hay en el budista una especie de suavidad a la que todos deben ser sensibles, me parece. Pero esta suavidad y esta ausencia de agresividad no significan debilidad. No están inspiradas por el miedo ... La no-agresividad del budista oculta una reserva de fuerza. Es la suavidad del hombre fuerte que se niega a abrirse camino brutalmente entre la multitud o la del hombre reflexivo que está convencido de que el resultado de tal conducta no vale la pena. Porque son suaves, porque las exhortaciones del Fundador están siempre presentes en su memoria y porque están bajo la influencia de su personalidad y quieren seguir su ejemplo, los budistas, en todos los países en que han vivido, nunca han dejado de predicar y de practicar la compasión universal y la simpatía para con todos los seres dotados de sensibilidad".

Ausencia de las castas en los países budistas

Excepto en Ceilán, donde el sistema de castas coexiste (con muchas dificultades) con el Budismo, no se encuentran divisiones de casta en ningún país budista. Los viajeros que han vivido en los países en los que reina el espíritu del Budismo o donde la influencia del sistema hindú de las castas no se ha manifestado, se han sorprendido a menudo de ver hasta qué punto todos los hombres son en ellos iguales. Fielding Hall escribe, a propósito de los birmanos: "No existe entre ellos, ni nunca existió, aristocracia alguna. Los birmanos forman una comunidad en la que todos son iguales, a un punto probablemente desconocido en cualquier otro lado".

En Ceilán, la influencia de la India meridional determinó probablemente la formación de castas. Bajo el reinado de los soberanos de la India meridional, que introdujeron en el país la legislación hindú, el sistema de castas se volvió más rígido. Sin embargo, el Janavamsa - poema ceilandés del siglo xv - que es el tratado ceilandés clásico acerca de las castas, se ocupa, tal como dice Ananda Coomaraswamy, "de mostrar que todos los hombres pertenecen a la misma raza, y sólo difieren por la profesión, recordando la palabra de Buda: "No es por el nacimiento que uno se vuelve vasala (paria), no es por el nacimiento que uno se vuelve brahmán ... ".

Esta evolución histórica llevó a una situación que Bruce Ryan resume de este modo: "Los budistas informados, laicos o monjes, se niegan a atribuir un carácter sagrado a la jerarquía de las castas. E incluso el campesino más ignorante no admitirá nunca - aunque fuera sometido al más riguroso interrogatorio - que el sistema de las castas es de origen divino. Actualmente, la élite intelectual considera que este sistema es de origen exclusivamente humano, y que además es contrario a las enseñanzas de Buda, al espíritu y los preceptos de la doctrina budista y, por esto mismo, inadmisible. Los más imples quizás no llegan tan lejos, aunque juzguen que el sistema de castas contradice al punto de vista religioso. Así, un campesino, que no carecía de inteligencia, declaró: "Las castas no son obra de Buda, son obra de los reyes". Pero, a diferencia de sus correligionarios instruidos, no veía la necesidad de conciliar arbitrariamente las opiniones religiosas y las prácticas humanas. Cualquiera sea su nivel intelectual, los ceilandeses no creen que el Budismo sostenga el sistema de castas y los observadores occidentales consideran que este sistema está en oposición con los principios budistas admitidos". En todo caso resulta evidente que el sistema de castas es mucho menos riguroso en Ceilán que en India: los intocables allí no existen y la libertad de culto está totalmente reconocida para las personas de todas las castas, que asisten todos juntos a las ceremonias religiosas.

Traducción del francés: Vera Waksman

Fuente: http://www.dharmatranslation.org/wp/wp- ... tas-11.pdf
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

Dao
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Dao »

Yo entiendo la crítica de esas personas. Sobre todo si viene de un ser completamente aferrado a sus khandhas, enamorado del mundo y ve todas las entidades mundanas como sólidas y sustanciales. Seguro que pensarán así de nosotros. Yo creo que el Budismo no intenta arreglar el mundo. Yo creo que la meta del Budismo es despertar y salir de Samsara. No es arreglar Samsara.

Otro punto, buscar la justicia social y pelear por este tipo de cosas conlleva un gran apego al "ser" y una identidad muy fuerte con uno mismo y con los demás.

Este es un tema difícil porque está el nivel humano (donde se toman acciones para mejorar el reino de los seres humanos) y el nivel de práctica para trascender Samsara.

Gracias Ananda por abrir este interesante tema. eq341

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Ananda
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

Gracias Dao. Ciertamente el Buda no fue un revolucionario que pretendía - ilusamente - cambiar el mundo reformando las instituciones que gobiernan a los seres humanos. De esos en la historia hubo muchos y fracasaron porque sin la purificación de los seres ningún cambio real es posible. Sin embargo – si hemos de creer a Buddhadasa Bhikkhu – en la mente del Buda aunque no había deseo sí había sabiduría y compasión. Ambas en el grado máximo que puede alcanzar un ser humano. Por eso entiendo que lo social es una dimensión inherente al budismo. Es más como dijera Schopenhauer la ética budista es superior porque abarca a todos los seres sintientes.

Si hay dos individuos que practican el Dhamma de acuerdo a sus delineamientos —teniendo el conocimiento del Dhamma y de su significado—, uno de los cuales lo practica tanto para su propio beneficio como para el beneficio de los demás y, el otro, lo practica para su propio beneficio, pero no para el beneficio de los demás; el que lo practica para su propio beneficio, pero no para el beneficio de los demás, deberá ser reprochado, por esa razón, y el que lo practica tanto para su propio beneficio como para el beneficio de los demás, alabado. AN 7,68 Dhamannu Sutta.

eq341
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

Dao
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Dao »

"De esos en la historia hubo muchos y fracasaron porque sin la purificación de los seres ningún cambio real es posible."

Esto es muy profundo y muy pocas personas en el mundo entenderían a lo que te refieres. En todos lados hay revoluciones violentas que buscan precisamente cambiar las instituciones, los gobiernos, las monarquías, etc. El comunismo es un ejemplo muy bueno de lo que pasa cuando las buenas intenciones de crear una sociedad perfecta son implementadas por seres llenos de todo tipo de impurezas.

También hay grupos más pequeños de gente que se van a vivir a lugares aislados a formar utopías, tratando de ser autónomos, pero igualmente surge la envidia, el odio, la confusión, la lujuria, las peleas y terminan fracasando igual, re-creando la misma sociedad que dejaron atrás, porque no hiciero ningún trabajo interior, como has mencionado tan eficazmente.

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Ananda
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

@Dao subscribo lo que dices de la cruz a la raya. En concreto el último párrafo me ha recordado el caso de la comuna de Friedrichshof.
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Al no haber hecho ningún trabajo interior como dices fue inevitable que reprodujeran las rencillas, camarillas de poder y abusos del exterior. Desconcierta también el concepto de libertad que manejan algunos. ¿Cómo puede hablarse de liberación con la mente cargada de ignorancia, apego y aversión? Cualquier seguidor del Buda que con clara comprensión penetre el velo fenoménico experimenta en un segundo más libertad que esos pobres incautos en toda su vida.

Y estos al menos no terminaron tan mal como las sectas de Jonestown o los davidianos :?

(Para otro día dejamos a los magufo-estafadores que pululan por el mundo, especialmente por internet. Hoy igual que en tiempos del Buda las falsas doctrinas abundan y son muchos los insensatos que se extravían en ellas. Igual que un perro atado a un poste no dejan de dar vueltas y más vueltas entorno a lo condicionado y nunca se liberan del sufrimiento).

ada123123
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

Dao
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Re: Budismo y justicia social

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Gracias por compartir ese vídeo, es increíble. La prueba más grande de la farsa del líder y de esa comuna llegó al minuto 29:30 cuando la señora iba conduciendo y explicando que el líder ni siquiera sabía su nombre antes, pero cuando ganó 1 millón de libras para la comunidad, cuando regresó, el líder dijo que había llegado la famosa (no recuerdo su nombre) y fueron todos a recibirla con amor. :roll:

También se nota que no había doctrina de ningún tipo. Decían que eran independientes del mundo exterior y que como Robin Hood, le robaban a los ricos para darle a los pobres.

El Buddha enseñó que los Bhikkhus (monjes), Bhikkhunis (monjas), Upasaka (laicos) and Upasika (laicas) eran las cuatro congregaciones para el mantenimiento del Dhamma. No enseñó a ver a los laicos como enemigos o que había que robarles.

Cuando yo iba viajando por el sur de India, llegué a un pueblo que se llama Pondichéry, y ahí me informaron que existía una comunidad autónoma no muy lejos. Yo me sorprendí y fui a visitarlos. Ustedes pueden buscar en internet "Auroville" y leerán sobre esa comunidad. No tiene nada que ver con la locura del vídeo. La gente es muy diferente. Igualmente yo me fui el mismo día que llegué, no me quedé a vivir ahí. Simplemente no me interesó quedarme ahí. Llegué hasta la estructura que parece un domo dorado. También recuerdo que el líder la llaman "madre".

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Ananda
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Re: Budismo y justicia social

Mensaje por Ananda »

Dao escribió:
Vie Ago 07, 2020 4:24 pm
Gracias por compartir ese vídeo, es increíble. La prueba más grande de la farsa del líder y de esa comuna llegó al minuto 29:30 cuando la señora iba conduciendo y explicando que el líder ni siquiera sabía su nombre antes, pero cuando ganó 1 millón de libras para la comunidad, cuando regresó, el líder dijo que había llegado la famosa (no recuerdo su nombre) y fueron todos a recibirla con amor. :roll:

También se nota que no había doctrina de ningún tipo. Decían que eran independientes del mundo exterior y que como Robin Hood, le robaban a los ricos para darle a los pobres.

El Buddha enseñó que los Bhikkhus (monjes), Bhikkhunis (monjas), Upasaka (laicos) and Upasika (laicas) eran las cuatro congregaciones para el mantenimiento del Dhamma. No enseñó a ver a los laicos como enemigos o que había que robarles.
Diferencias evidentes entre un movimiento fundado por un ser noble, movido por la sabiduría y la compasión, y por otro lado un movimiento instaurado por un ser mundano no instruido espoleado por su ansia y aversión. Pero para reconocer a un Buda o prevenirse frente a un estafador hace falta una capacidad/kamma que por desgracia no todo el mundo tiene.
Dao escribió:
Vie Ago 07, 2020 4:24 pm
Cuando yo iba viajando por el sur de India, llegué a un pueblo que se llama Pondichéry, y ahí me informaron que existía una comunidad autónoma no muy lejos. Yo me sorprendí y fui a visitarlos. Ustedes pueden buscar en internet "Auroville" y leerán sobre esa comunidad. No tiene nada que ver con la locura del vídeo. La gente es muy diferente. Igualmente yo me fui el mismo día que llegué, no me quedé a vivir ahí. Simplemente no me interesó quedarme ahí. Llegué hasta la estructura que parece un domo dorado. También recuerdo que el líder la llaman "madre".
Auroville

Gracias por la referencia, no la conocía. Tengo dos razones para no perder mi tiempo con esta clase de grupúsculos. El primero que sería de género tonto hacerlo por mi parte, habiendo surgido el mundo un Buda plenamente iluminado, perfecto en conocimiento y conducta, el Bendito, el Conocedor de los mundos, inigualado líder de hombres que han de ser amansados, el maestro de los devas y seres humanos, el Buda, el Bienaventurado Señor. El Dhamma que él enseña es agradable en el comienzo, agradable en la mitad y agradable al final. Enseña tanto su espíritu como su letra, exhibiéndolo perfecta y plenamente y viviendo una vida santa, rigurosa y pura. (DN 9 Potthapada Sutta).

En segundo lugar porque no puedo comprar la cosmovisión de estos grupos, que encuentro supersticiosa e infantil. Sirva como ejemplo el concepto de ‘consciencia madre divina’ que al parecer manejan en Auroville. Y es que yo ya sólo puedo ver una cosa.

Lo que el Tathagata ve es esto: ‘así es la forma, así es su origen, así es su desaparición; así es la sensación, así es su origen, así es su desaparición: así es la percepción, así es su origen, así es su desaparición; así son las formaciones mentales, así es su origen, así es su desaparición; así es la conciencia, así es su origen, así es su desaparición’. Es por eso, digo yo, que el Tathagata –con la destrucción, con la disminución, con el cese, con la renuncia a todas las consideraciones, a todas las ponderaciones, a todo lo condicionado, a toda obsesión de vanidad- está liberado a través de la ausencia del apego. MN 72 Aggivacchagotta Sutta.

ada123123
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.

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