Ya he mencionado alguna vez que tomo lorazepan, lo que nunca he dicho es que también fumo, (fumaba hachis también hasta que lo dejé hace unos meses).
¿Qué tiene que ver esto con el título del post? Pues ahí va:
El viernes noche enfermé con fiebre, dolor fuerte estomacal y vomitos. Pase la noche apenas consciente, no sabía si estaba despierto o dormido, tenia un dolor de cabeza enorme que no se me pasó hasta el siguiente día por la noche.
El caso es que al siguiente día, (sábado noche), me encontraba mucho mejor, descansé bien y amanecí el domingo por la mañana con “otra naturaleza”, (es que no sé cómo llamarlo). Hasta el día de hoy, por arte de magia, no deseo fumar, de hecho me da hasta asco, es como si no hubiera fumado nunca, mi cuerpo ya no me pide lorazepan, (estaba tomando 4/5 al día), ahora sólo tomo una antes de dormir por precaución. El tema es. ¿Qué ha ocurrido? No tengo ni idea y no quiero parecer un paranoico ni un loco. ¿Puede la fiebre o el fuerte dolor de cabeza tener algo que ver? ¿Han podido cambiar algo a nivel cerebral? No tengo ni idea. O quizá mi mente subconscientemente trabajó esa noche para eliminar dichos deseos? Hay otros deseos que también han cesado, pero dichos deseos no los contaré por aquí. Pero no solo eso, ahora deseo más que nunca estar en paz, vivir el momento, he pensado incluso retomar ahora la meditación ya que la ansiedad ha desaparecido en su mayor parte.
¿Qué ha podido ocurrirme? Por favor, os aseguro que no os miento, es todo cierto.