¿Ah, sí?

Temas no budistas o lejanamente relacionados.
Avatar de Usuario
Carl Sagan
Mensajes: 1006
Registrado: 11 Mar 2024 11:12
Tradición: Lokāyata
Localización: En un pálido punto azul

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Carl Sagan »

Gracias maese @Upasaka smile
Avatar de Usuario
Hokke
Mensajes: 803
Registrado: 14 Mar 2025 19:33
Tradición: Triple Sutra del Loto
Localización: Levante mediterráneo

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Hokke »

EL CANTERO

En la antigüedad, existió un hombre que trabajaba en una cantera remota. Cada día subía a la montaña a cortar piedras. El cantero era un hombre feliz. Siempre que trabajaba, cantaba alegremente para sí mismo. Aunque era pobre, vivía sin preocupaciones, no conocía otra forma de existencia y, por eso, no podía imaginarse una vida mejor.

Un día, le encargaron una estatua para la casa de un rico comerciante. Cuando pasó por delante de la puerta de la casa, quedó impresionado. Fue entonces cuando sintió por primera vez el deseo de vivir una vida diferente. Pensó: «¡Ojalá yo también fuera tan rico! Así no tendría que subir todos los días a las montañas a cortar piedras, sin importar que tan fuerte sea el viento y que tan inclemente sea el tiempo».

Apenas este pensamiento cruzó su mente, escuchó una voz que decía: —¡Tus deseos son órdenes para mí! A partir de ahora, todos tus sueños se harán realidad.

El hombre se sobresaltó, pero no le dio más importancia y se dispuso a regresar a su casa al anochecer, una vez terminado su trabajo. Cuando llegó, se asombró al ver que, en lugar de su modesto hogar, ahora había una casa grande y magnífica. A partir de entonces, ya no fue cada día a las montañas a cortar piedras, sino que vivió la vida de un hombre rico.

Ya había vivido así por unas semanas, cuando un día de verano insufriblemente caluroso, gimió para sus adentros. El calor y la humedad eran casi insoportables. Entonces, desde la ventana de su magnífico hogar, vio pasar a un rey.

El rey iba en un palanquín y era transportado por una multitud de sirvientes. Delante y detrás del palanquín caminaba una corte de ricos mercaderes y soldados que seguía al rey.

El hombre observó la comitiva y quedó impresionado. En silencio pensó para sí mismo: «Ojalá yo también fuera rey y pudiera ahora sentarme al fresco en el palanquín».

Su deseo se cumplió de inmediato y el hombre se encontró en el palanquín y en la piel del rey. Sin embargo, el palanquín no era ni mucho menos tan fresco y tranquilo como había imaginado. Molesto, miró hacia el exterior, al sol que brillaba sin piedad en lo alto del cielo y cuya fuerza penetraba incluso las paredes del palanquín. Entonces pensó para sí: «Ojalá yo fuera el...».

Ni siquiera había terminado la frase cuando se vio a sí mismo como el sol. Con todas sus fuerzas, irradiaba luz y calor hacia el universo. Su poder y su fuerza le complacían.

Pero esta sensación solo duró un par de días. En una mañana lluviosa, fue incapaz de penetrar con sus rayos a través de la gruesa capa de nubes. Frustrado, se dijo: «Ojalá fuera tan poderoso como las nubes. Ni siquiera el sol puede penetrarlas».

Su deseo se cumplió y el hombre se convirtió en una nube. Estaba complacido con su capacidad de bloquear el sol y se reía para sus adentros. Con el tiempo, sin embargo, se convirtió en lluvia.

Entonces llovió y chocó contra una roca. La roca se mantuvo firme y rígida, de modo que la lluvia se vio obligada a fluir a su alrededor. Esto le molestó. Pensó para sí: «¿Una simple roca? ¿Más poderosa que yo? Entonces, ¡yo seré la roca!».

Así, se convirtió en una roca majestuosa, que residía estoica en una montaña. Ni siquiera había empezado a disfrutar de su nueva existencia cuando notó unos inusuales golpes a sus pies. Miró hacia abajo y, para su disgusto, descubrió que un hombrecillo se afanaba en arrancarle pedazos a golpes. Era un cantero.

Alterado, se dijo: «¿Cómo puede ser? ¿Una criatura tan pequeña pero más poderosa que una piedra? Ojalá yo fuera ese hombrecillo».

Así fue, y se encontró de nuevo como un cantero. Todas las mañanas subía a las montañas para cortar piedras. El trabajo era agotador, pero trabajaba feliz y su corazón estaba contento, pues por fin estaba satisfecho con quién era.



ada123123
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
Avatar de Usuario
Carl Sagan
Mensajes: 1006
Registrado: 11 Mar 2024 11:12
Tradición: Lokāyata
Localización: En un pálido punto azul

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Carl Sagan »

ShakuMonshin escribió: 24 Mar 2025 11:05EL CANTERO
Muy bueno. No habría dado tantas vueltas en los grandes elementos si hubiese meditado como es debido cunaooooo
► Mostrar Spoiler
Avatar de Usuario
Hokke
Mensajes: 803
Registrado: 14 Mar 2025 19:33
Tradición: Triple Sutra del Loto
Localización: Levante mediterráneo

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Hokke »

ROBAR LA LUNA

En una humilde cabaña enclavada al pie de una montaña, vivía un sabio maestro zen que llevaba una vida sencilla. Una fatídica noche, un visitante inesperado, un ladrón, entró en la casa con la esperanza de encontrar algo valioso. Para sorpresa del ladrón, no encontró nada de valor material en la cabaña.

Cuando el maestro zen regresó a su casa y descubrió al intruso, lo saludó con compasión:

—Has hecho un largo viaje para visitarme —le dijo al intruso—. Y no estaría bien que te fueras con las manos vacías. Por favor, toma mi ropa como muestra de mi hospitalidad. Confundido, el ladrón aceptó el inesperado regalo y salió de la cabaña rápidamente.

Ahora el maestro zen estaba sentado completamente desnudo, admirando el suave resplandor de la luna y pensó para sí: «Pobre tipo, si yo también pudiera ofrecerle esta hermosa luna…».



ada123123
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
Avatar de Usuario
Daru el tuerto
Mensajes: 2702
Registrado: 10 Dic 2020 13:16
Tradición: 猫猫
Localización: 彩虹

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Daru el tuerto »

Ryokan si no me equivoco, bella anécdota.

¿Quién dice que mis poemas son poemas? Mis poemas no son poemas. Cuando sepas que mis poemas no son poemas, ¡entonces podremos hablar de poesía!
Avatar de Usuario
Hokke
Mensajes: 803
Registrado: 14 Mar 2025 19:33
Tradición: Triple Sutra del Loto
Localización: Levante mediterráneo

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Hokke »

LA TAZA DE TÉ ROTA

Un joven monje esperaba la llegada de su maestro zen cuando accidentalmente golpeó la taza de té del maestro, que se cayó al suelo y se hizo añicos. No era una taza de té corriente; era una hermosa antigüedad que el maestro atesoraba.

Cuando el monje oyó los pasos de su maestro, acercándose, se asustó y decidió esconder los trozos de taza de té en su túnica. El joven monje tuvo el tiempo justo para trazar un plan antes de que el maestro llegara. Entonces le preguntó:

—¿Por qué tiene que morir la gente?

—Todo en el mundo experimenta tanto la vida como la muerte. Todo tiene que morir, es un proceso perfectamente natural —respondió el maestro.

—¿Todo? —preguntó el joven monje.

—Sí, todo —confirmó el maestro.

El joven monje reveló entonces los trozos rotos de la taza de té, sacándolos de su túnica y se los mostró a su maestro, diciendo:

—Era hora de que tu taza muriera.



ada123123
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
Daido
Mensajes: 2417
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Daido »

En Japón las tazas de té rotas se recomponen con un pegamento dorado, lo que confiere a la taza un nuevo aspecto. Las cicatrices resaltan entonces con brillo, dando a entender que los defectos se convierten en belleza. Esto es lo que enseña la filosofía wabi-sabi.
Avatar de Usuario
Daru el tuerto
Mensajes: 2702
Registrado: 10 Dic 2020 13:16
Tradición: 猫猫
Localización: 彩虹

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Daru el tuerto »

Daido escribió: 28 Mar 2025 09:58 En Japón las tazas de té rotas se recomponen con un pegamento dorado, lo que confiere a la taza un nuevo aspecto. Las cicatrices resaltan entonces con brillo, dando a entender que los defectos se convierten en belleza. Esto es lo que enseña la filosofía wabi-sabi.
De hecho es pasta con oro. Se llama Kintsugi.

Imagen
Avatar de Usuario
Upasaka
Mensajes: 1189
Registrado: 12 Nov 2020 20:23
Tradición: T. F. S. Thai /Theravāda

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Upasaka »

ShakuMonshin escribió: 28 Mar 2025 00:25 LA TAZA DE TÉ ROTA
Daido escribió: 28 Mar 2025 09:58 Las cicatrices resaltan entonces con brillo, dando a entender que los defectos se convierten en belleza. Esto es lo que enseña la filosofía wabi-sabi.
tao.te.kat escribió: 28 Mar 2025 10:33 De hecho es pasta con oro. Se llama Kintsugi.
ada123123

Gracias, conocía el cuento pero no era el caso de los aportes sucesivos.

Aprovecho para comunicar a todos el retirarme temporalmente que indirectamente aprovecharé para reflexionar y para enfrentarme contra el empeoramiento de la salud del cuerpo.

Tales aportes ha hecho recordar una larga leyenda tibetana que por último se aporta.
Contenido Oculto
Este foro requiere que este registrado e identificado para ver el contenido oculto.
Que vaya todo bien. :)

ada123123
con mettā
«El abandono del mal, el cultivo del bien y la purificación de la mente: tal es la enseñanza del Buddha».
Vv 183, Cap. XIV Dhammapada.
Carlos
Mensajes: 1374
Registrado: 07 Feb 2023 16:39
Tradición: Budismo zen
Localización: Madrid (España)

Re: ¿Ah, sí?

Mensaje por Carlos »

Hola @Upasaka,

escribió: "...Aprovecho para comunicar a todos el retirarme temporalmente que indirectamente aprovecharé para reflexionar y para enfrentarme contra el empeoramiento de la salud del cuerpo..."
Espero que tengas una pronta recuperación y que este tiempo sea, también, de algún modo, provechoso.



ada123123
Responder