Carl Sagan escribió: ↑23 Ago 2025 21:39
Excelente explicación @Roberto, gracias, has entendido perfectamente lo que quería preguntar. Personalmente encuentro equívoco el término ‘verdadero yo’, pero si se utiliza como metáfora de la liberación de dukkha, sin apuntar a algún tipo de realidad, ‘fuente’ o Ser preexistente a lo que todo ‘retorna’, creo que no se estará montando la tienda de campaña en el terreno de otras tradiciones, sea el daoísmo, el hinduismo o incluso el panteísmo.
Saludo
Sí, a veces el término es usado de forma metafórica, indicando la liberación de las ataduras (ignorancia, odio y deseo), constituyendo una indicación dinámica dirigida al practicante, sin embargo en otros casos, en extremo oriente, se la ha dotado de consistencia ontológica, estática, generando una gran confusión (es decir llevando el budismo a extremos idealistas o metafísicos, es decir a su contrario).
Ello es lógico si tenemos en cuenta que el término "verdadero yo" es tomado prestado
directamente, y a veces sin diferenciarlo mucho, del Daoismo. Así, por ejemplo, en el Zhuangzi encontramos 真人, zhēn rén, que literalmente querría decir "hombre verdadero" o "verdadera persona".
De la misma manera el uso del concepto de
vacío, en el daoismo, es muy distinto al que se hace con dicho concepto en el budismo, o por lo menos en el budismo clásico (incluído el mahayana indio).
Mientras que en el daoismo el "vacío" se substancializa, se le da el espesor de la existencia, siendo el eterno
Dao (que precede a todo y a lo que todo vuelve), en el budismo clásico su función es simplemente la de un adjetivo para designar la ausencia de naturaleza propia de todo ente.
Estas distinciones no siempre han estado claras en extremo oriente, y en occidente se ha heredado muchas veces dicha confusión. Por ejemplo en el llamado zen cristiano (que olvida, o rechaza, los presupuestos "filosóficos" del budismo, ya que tiene los suyos propios, cristianos, profundamente dualistas, en los que, si bien se adoptan lagunas "técnicas" de vaciamiento interior, el sentido es siempre el de hacer "vacío" o hacer espacio para que entre Cristo en él).
El budismo occidental, si está destinado a tener algún espacio futuro, incluido aquel que proviene de semillas mahayana o incluso de semillas budistas zen, deberá probablemente revisar esas "incrustaciones" o "distorsiones", que si bien pueden tener sentido en determinadas inculturizaciones del budismo, pero que aquí, copiadas tal cual, resultan anacrónicas.
Ese proceso de inculturización del budismo occidental deberá pasar por la relectura crítica del budismo extremo oriental (por lo menos para aquellos occidentales que hemos llegado al budismo por esa vía) cotejándolas con el budismo antiguo (tanto no mahayana como no mahayana) y esa lectura debera de ir acompañada de lo que, en dichos textos, corresponde a inculturizaciones sucesivas (por ejemplo, el budismo del canon pali, cuando recoge cosas como los "renacimientos" lo hace porque es en India donde se inculturizó por primera vez, no por que estructuralmente sea una pieza imprescindible para que el mesaje del Buddha se sostenga).
