La búsqueda de la felicidad
Publicado: 04 Ene 2026 06:22
Ha surgido en otro hilo el tema de la ‘felicidad’. Aunque ya abrí un hilo en su día, está en la zona theravada y además lo que planteo ahora es por qué no me parece una meta plausible.
- Toda felicidad samsárica es condicionada y el budismo enseña a darle su justa importancia.
- El nirvana en la medida que supone la completa purificación de la mente y subsiguiente erradicación de dukkha es una meta lejana y asociarla con la idea de ‘felicidad’ parece discutible (1).
- La felicidad como meta puede ser una aspiración respetable pero personalmente creo que cualquier idea de salvación personal tiene poco de meritoria. Sí podrá argumentarse que la práctica es beneficiosa para los seres que nos rodean, pero el impacto de la misma parece muy limitado (a los hechos me remito). Quizá el mahayana advirtió esta realidad y por eso desarrolló el ideal bodhisattva. ¿Pero es ‘feliz’ el bodhisattva? ¿Puede serlo? Avalokiteshvara llora ante el sufrimiento de los incontables seres, muy feliz no parece
Así en el capítulo VI de la Bodhicaryavatara se lee:
123. Al igual que no hay placer mental ni satisfacción sensual de ninguna clase cuando un cuerpo está en llamas, igualmente, no hay forma para que los compasivos estén felices cuando los seres sintientes están en sufrimiento.
Shantideva, la paciencia y la ira (III)
Aunque la traducción en mi libro es algo diferente:
Igual que aquel cuyo cuerpo arde en el fuego no puede disfrutar de ningún placer sensual, a los grandes compasivos tampoco hay modo de complacerlos mientras estemos causando dolor a los demás.
En resumen y es sólo mi experiencia, creo que la búsqueda de la felicidad es una carga y es preferible abandonarla.
(1) En cuanto a la sentencia de que el Nibbana es la felicidad suprema, es una expresión en el lenguaje de la verdad relativa, una clase de propaganda atractiva en el lenguaje del hombre común usada porque en general las personas se obsesionan con la felicidad, ellas no quieren nada más. Así que es necesario decirles que el Nibbana es la felicidad y lo que es más, que es la felicidad suprema. Pero verdaderamente hablando el Nibbana es más que la felicidad, está más allá de ella. El Nibbana es el vacío. No se puede decir que sea la felicidad o el sufrimiento ya que descansa más allá de ambos, del sufrimiento y la felicidad conocidos por el hombre común. Pero, cuando uno habla así, las personas no entienden, y por lo tanto se dice en su lugar, en el lenguaje mundano, que es la felicidad última. Siendo esto así, cuando usen la palabra felicidad deben ser cuidadosos y usarla en su sentido propio. En general, no es la felicidad lo que las personas generalmente ven o aspiran. Es una clase diferente de felicidad; es el estado de vacío de cada una de las cosas que se prolifera, fluye y cambia. Y consecuentemente es verdaderamente exquisito, refrescante y deseable. Porque si todavía fluye y cambia, o sea es un tambaleo y balanceo constante, ¿cómo puede ser felicidad?
Debido a que los sentimientos de placer surgen del contacto con los variados objetos sensoriales ellos son ilusorios, ellos no son la felicidad última. La felicidad del hombre común no es la felicidad suprema del Nibbana que es el vacío. Así que, al oír la frase “el Nibbana es la felicidad suprema”, no lleguen a la conclusión de que el Nibbana es exactamente lo que ustedes están buscando y soñando, sin tomar en consideración que eso también es el vacío supremo. (Buddhadasa Bhikkhu, La mente vacía, pág. 3).
- Toda felicidad samsárica es condicionada y el budismo enseña a darle su justa importancia.
- El nirvana en la medida que supone la completa purificación de la mente y subsiguiente erradicación de dukkha es una meta lejana y asociarla con la idea de ‘felicidad’ parece discutible (1).
- La felicidad como meta puede ser una aspiración respetable pero personalmente creo que cualquier idea de salvación personal tiene poco de meritoria. Sí podrá argumentarse que la práctica es beneficiosa para los seres que nos rodean, pero el impacto de la misma parece muy limitado (a los hechos me remito). Quizá el mahayana advirtió esta realidad y por eso desarrolló el ideal bodhisattva. ¿Pero es ‘feliz’ el bodhisattva? ¿Puede serlo? Avalokiteshvara llora ante el sufrimiento de los incontables seres, muy feliz no parece
Así en el capítulo VI de la Bodhicaryavatara se lee:
123. Al igual que no hay placer mental ni satisfacción sensual de ninguna clase cuando un cuerpo está en llamas, igualmente, no hay forma para que los compasivos estén felices cuando los seres sintientes están en sufrimiento.
Shantideva, la paciencia y la ira (III)
Aunque la traducción en mi libro es algo diferente:
Igual que aquel cuyo cuerpo arde en el fuego no puede disfrutar de ningún placer sensual, a los grandes compasivos tampoco hay modo de complacerlos mientras estemos causando dolor a los demás.
En resumen y es sólo mi experiencia, creo que la búsqueda de la felicidad es una carga y es preferible abandonarla.
(1) En cuanto a la sentencia de que el Nibbana es la felicidad suprema, es una expresión en el lenguaje de la verdad relativa, una clase de propaganda atractiva en el lenguaje del hombre común usada porque en general las personas se obsesionan con la felicidad, ellas no quieren nada más. Así que es necesario decirles que el Nibbana es la felicidad y lo que es más, que es la felicidad suprema. Pero verdaderamente hablando el Nibbana es más que la felicidad, está más allá de ella. El Nibbana es el vacío. No se puede decir que sea la felicidad o el sufrimiento ya que descansa más allá de ambos, del sufrimiento y la felicidad conocidos por el hombre común. Pero, cuando uno habla así, las personas no entienden, y por lo tanto se dice en su lugar, en el lenguaje mundano, que es la felicidad última. Siendo esto así, cuando usen la palabra felicidad deben ser cuidadosos y usarla en su sentido propio. En general, no es la felicidad lo que las personas generalmente ven o aspiran. Es una clase diferente de felicidad; es el estado de vacío de cada una de las cosas que se prolifera, fluye y cambia. Y consecuentemente es verdaderamente exquisito, refrescante y deseable. Porque si todavía fluye y cambia, o sea es un tambaleo y balanceo constante, ¿cómo puede ser felicidad?
Debido a que los sentimientos de placer surgen del contacto con los variados objetos sensoriales ellos son ilusorios, ellos no son la felicidad última. La felicidad del hombre común no es la felicidad suprema del Nibbana que es el vacío. Así que, al oír la frase “el Nibbana es la felicidad suprema”, no lleguen a la conclusión de que el Nibbana es exactamente lo que ustedes están buscando y soñando, sin tomar en consideración que eso también es el vacío supremo. (Buddhadasa Bhikkhu, La mente vacía, pág. 3).