Jiddu en ese texto nos pide muchas cosas, es bastante ambicioso, da para muchas sesiones de meditación
Repasando:
> “Escuchen a esos pájaros, sin nombrarlos, no reconozcan la especie, sólo escuchen el sonido.
Aquí nos pide una suspensión del "reconocimiento", no reconocer, no ya pájaros sino cualquier otro elemento, quedará en suspenso el contacto con esos elementos de la percepción. Es una meditación, en ese sentido que se acerca a las de no-acción (No-control).
> Escuchen los movimientos del propio pensar, no los controlen, no los moldeen, no digan: "Esto es bueno, eso es malo".
Se sigue concretando como meditación de no-acción, se renuncia a las preferencias, bueno/malo, tal como recomiendan en Zen (el shikantaza también es una meditación de no-acción). El renunciar a controlar la sexta percepción, el pensar, es otra característica necesaria de estas meditaciones.
> Simplemente, muévanse con ellos.
Se entiende que movemos la atención con ellos, que la atención no está fijada. Esa es otra característica de las meditaciones de este tipo. Si no derivará hacia Samatha. Uno siemplemente "está atento" y se centra en no apegarse a nada, controlar nada, procesar nada, razonar nada, etc...
> Eso es la percepción alerta, en la que no hay opción ni condena ni juicio ni comparación o interpretación; sólo observación pura. Eso hace que la mente sea altamente sensible.
No hay preferencias como dicen en el zen. La observación está libre de apego y no hay contacto (ver los doce eslabones).
> En el momento en que nombran, han retrocedido y la mente se embota, porque eso es lo que acostumbran hacer.
Nombrar es intelecto, el intelecto se habrá reactivado. NO porque haya pensamiento, que no es problema, porque si se etiqueta algo concreto es porque se ha establecido contacto con ello y eso es lo que ha activado al intelecto.
> En ese estado de percepción alerta hay atención, no control ni concentración.
Dos características fundamentales de estas meditaciones : no-control (que es lo que se quiere decir por no-acción) y atención móvil, no fijada (no es samatha, es importante verlo). Se reitera de nuevo.
>Hay atención. O sea, escuchan a los pájaros, ven la puesta del Sol, contemplan la quietud de los árboles, oyen pasar los automóviles, oyen a quien les habla; y están atentos al significado de las palabras, a sus propios pensamientos y sentimientos y al movimiento de esa atención.
O como decimos en el blog, te pones mindful y nada más. Lo cual es de lo más difícil. No-hacer (mentalmente) es muy difícil. En Zen dicen "solo sentarse". Básicamente el reto es estar atento haciendo lo menos posible y sin distraernos (apegarnos) en momento alguno.
> Están atentos globalmente, sin un límite, no sólo de manera consciente, sino también inconscientemente.
Aquí, en mi opinión el uso de la palabra inconsciente es confuso. Por eso tiene que dedicar tanto tiempo a aclararlo. Se refiere a aquello que siendo consciente no entra en el campo de nuestra atención. Por tanto es más bien "lo desatendido". Y en parte, simplemente "introspección".
> Lo inconsciente es más importante; por lo tanto, tienen que investigar lo inconsciente. No uso la palabra "inconsciente" desde el punto de vista de la técnica o como un término técnico. No la uso en el sentido en que la usan los psicólogos, sino para referirme a aquello de lo que no son conscientes. Porque la mayoría de nosotros vive en la superficie de la mente: yendo a la oficina, adquiriendo conocimientos o una técnica, disputando, etc.
>Jamás prestamos atención a la profundidad de nuestro ser, la cual es el resultado de nuestra comunidad, del residuo racial, de todo el pasado -no sólo el de cada uno de nosotros como ser humano, sino también el del hombre, el de las ansiedades del hombre-.
> Cuando dormimos, todo esto se proyecta en la forma de sueños, y entonces está la interpretación de esos sueños. Los sueños se vuelven totalmente innecesarios para un hombre que está despierto, alerta, observando, escuchando, consciente, atento.
Aquí parece que divague pero casi todos los textos de Jiddu son discursos igual este también. Es normal que divague.
Pero es cierto que menos apegos = menos sueños. Es un buen indicador.
> Ahora bien, esta atención exige una energía tremenda; no la energía que ustedes han acumulado mediante la práctica, el celibato y todas esas cosas; ésa es la energía de la codicia. Yo hablo de la energía del conocimiento propio. Gracias a que han echado los cimientos correctos, de ello surge la energía que necesitan para estar atentos, energía en la que no hay ningún sentido de concentración.
El tema energía lo dejo aparte. Se reitera que no hay que fijar/concentrar la atención (no es samatha).
> La concentración es exclusión; ustedes quieren escuchar esa música [que llega desde una calle cercana], y también quieren oír lo que dice quien les habla, de modo que ofrecen resistencia a esa música y tratan de escucharlo a él; de esta manera, no prestan realmente atención completa.
Lo que sugiere no es samatha.
Y poco más.