Hoy estaba sentado tomando un refresco, y una mosca se me acercó, en vez de quitármela, dejé que recorriera mi mano, ha sido muy interesante y de valor.
Dejé que disfrutara recorriendo mi piel, se quedó bastante rato sobre la uña del dedo, muy graciosa, parecía que estaba chupando piel muerta, dejé que jugara sobre mi mano, aún el cosquilleo, aguanté y vi como jugaba.
Desde pequeño apenas sentía aprecio por los insectos, pero ahora lo hago como parte de entrenamiento mental. Descubrí que una mosca puede ser un gran entrenador.
Con una mosca
-
InteriorProfundo
- Mensajes: 72
- Registrado: 30 Nov 2025 01:25
- Localización: Madrid
- Canis Luco
- Mensajes: 81
- Registrado: 20 Sep 2022 18:41
- Localización: Castilla y León
Re: Con una mosca
Y quien dice una mosca...dice una hormiga. Me pasó hace unos días. Iba andando por la calle tranquilamente, siendo consciente del momento presente, sin prisa, y vi una hormiga que iba tan afanosa llevando un trocito de hojita... Me vi dueño de su vida si la hubiera pisado pero ¿quién era yo para quitarle la vida así como así? Así que esperé a que cruzara la acera y se internara en el parque. Una experiencia más.
-
InteriorProfundo
- Mensajes: 72
- Registrado: 30 Nov 2025 01:25
- Localización: Madrid
Re: Con una mosca
Exacto, samsara es imperfecto, nunca vas a ganar a largo plazo, y las ganancias son insignificantes comparadas a la victoria final que es la absoluta liberación.
Entonces, hay puertas, más pequeñas o más grandes, y pueden ser insospechadas, desde un insecto hasta una verdad que nadie quiera ver delante de sus narices (como el Dharma).
Si alguno tuviera la más mínima oportunidad de salir, que salga y guíe el camino.
Buda ya lo hizo. Jesús, de otra manera. Y otros en menor grado o al menos que no conocemos, también, en este u otros mundos. No hay que desperdiciar ni un instante ni una pequeñez, puede servir para salir de este videojuego sin sentido, en el que ganar o perder, no tiene valor, porque es defectuoso.

Entonces, hay puertas, más pequeñas o más grandes, y pueden ser insospechadas, desde un insecto hasta una verdad que nadie quiera ver delante de sus narices (como el Dharma).
Si alguno tuviera la más mínima oportunidad de salir, que salga y guíe el camino.
Buda ya lo hizo. Jesús, de otra manera. Y otros en menor grado o al menos que no conocemos, también, en este u otros mundos. No hay que desperdiciar ni un instante ni una pequeñez, puede servir para salir de este videojuego sin sentido, en el que ganar o perder, no tiene valor, porque es defectuoso.