Alaya vijnana se ha descrito habitualmente por los comentaristas occidentales como el inconsciente, pero sería, quizás, más preciso considerarla como el centro mental de la semiótica. Contiene las semillas de todas las percepciones, objetos, pensamientos, hechos, voliciones, etc. Las experiencias del pasado influyen en las experiencias futuras, reorganizando el depósito de las semillas. Así, tiempo y karma tienen un origen semiótico.
El principio básico de la epistemología yogâcâra es que solo la mente existe y que el mundo es el resultado de la actividad de la mente articulando la información (vijriapti-matrata). La imagen que una persona tiene del mundo cotidiano es tan solo un producto de alaya vijnana. La realidad exterior no es existente, porque los objetos que aparecen ante los seres comunes son creados por la conciencia mediante un complejo sistema de articulación y organización.
Calificada habitualmente como una forma de idealismo, dicho punto de vista parece, más bien, más próximo al constructivismo. En cualquier caso, habría que tener en cuenta que según la escuela Yogâcâra, también la mente y la consicencia son "no existentes", desde el punto de vista del despierto y que no hay nada distinto de la vacuidad, siendo al mismo tiempo potencialidad semiótica y quietud ilusoria.
Continuará...