Daido escribió: ↑16 Dic 2022 16:05
[...] El budismo primitivo, el Theravada, no se ha utilizado para justificar guerras y persecuciones, creo. El mahayana? Tampoco realmente, con la salvedad de Japón en WWII. El cristianismo, se ha utilizado casi desde sus comienzos, hasta hoy mismo, donde vemos a Putin aliándose al Patriarca de Rusia para invadir Ukrania.[...]
Esto, desgraciadamente, no es así. Relevantes monjes theravada Birmanos, por ejemplo, han justificado las persecuciones a la minoría musulmana rohinya. En el mahayana, aparte de Japón en las guerras mundiales, creo que también existen otros ejemplos deplorables.
La historia de la humanidad, bajo la religión que sea, es así.
En el caso del cristianismo, y religiones abrahamicas en general, existe una semilla para esto horrores en el mismo Génesis: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra." (posible semilla, si es mal interpretada, para la soberbia, para la violencia hacia los animales... o a quien se considere "parecido" a un animal, etc.). También creo que en los discursos del Canon Pali, que al fin y al cabo se remonta a la edad del hierro, existen algunos párrafos (por ejemplo respecto a las mujeres) que hoy en día habría que interpretar con cuidado.
La literatura espiritual es de gran utilidad para aquellos que encuentran en ella referencias de vida, pero al mismo tiempo hay que leerla con cuidado y con sentido crítico. No todo lo que dijo Buddha, o lo que dijo Cristo tiene por que ser literalmente válido para nosotros, hombre contemporáneos.
... Lo cual tampoco significa que podamos leerla interpretando y seleccionando como nos de la gana, es decir según se acomode a nuestros gustos y a nuestro capricho.