Sobre dioses, animales, demonios y demás personalidades fantásticas puedes encontrar mucho dentro - puede que en el tibetano más que en otras casas -, y fuera del Budismo, pero fuera de su contexto cultural, son una distracción, una pérdida de tiempo, un obstáculo en el camino.
Sobre el karma, sencillamente, puedes quedarte con esto, provisionalmente: "...Por ejemplo, si una persona roba, esta acción quedará registrada en su mente, alterando el flujo de esta, y provocando en él una percepción errónea de la realidad («tengo derecho a tomar sin permiso las cosas que necesito»). Estas percepciones erróneas le condicionarán a sufrir más adelante, pues crean un estado mental propenso a la infelicidad.
El karma no sería entonces una recompensa o un castigo mágico a las acciones sino simplemente el hecho de que las acciones humanas tienen consecuencias tanto externas como mentales." que puedes encontrar en la página de la Wiki.
Muchas de las preguntas que surgen en torno al karma, es mejor dejarlas donde están, sin darles importancia, al fin y al cabo, como vemos en el Acinteyyasutta, el resultado del karma, "es un impensable que no debería ser pensado; pensando en esto, uno experimentaría aflicción y locura."
Luego tratando de responder esas preguntas no solo no nos liberamos del sufrimiento, sino que encima nos hundimos más en la aflicción y la locura.