Afrontar la muerte
Publicado: 09 May 2023 23:27
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¿has pensado en terapias de mindfullness de tipo clínico?. Dan buenos resultados si la persona sigue las pautas.Buddhayana escribió: ↑09 May 2023 23:40 No, pero un conductor me siguió con su coche, muy pegado al mío, incluso después de que diera vueltas falsas a una rotonda, molesto por qué le había adelantado. Suficiente para que mi ansiedad se disparara imaginando el peor de los escenarios posibles. Sufro TOC y TAG, son mi Mara personal.
Desde el Budismo, vivido y real, ¿qué se puede decir? Existe un texto breve, atribuido a Dogen (aunque esto no acaba de estar claro) denominado Shōji (que es una sola palabra compuesta por dos ideogramas, si bien intraducible de forma completa en lenguas occidentales, suele traducida a veces como vida-muerte, otras como vida y muerte, pero que literalmente sería casi mejor traducir como vidamuerte) en el que encontramos [subrayados mios]:Quizás la posibilidad de mirar cara a cara a la vida y la muerte, la predisposición a saber mientras estamos vivos que necesariamente moriremos, es una característica distintiva del ser humano respecto a las otras formas de vida. Ciertamente no la única, pero para nada irrelevante. También muchos animales sensibles, cuando están en situación de peligro o de grave enfermedad o condenados a una muerte inminente por el hombre o por otros animales, se dan cuenta de estar a punto de morir y manifiestan a su modo esta comprensión. Pero sólo el ser humano es capaz de pensar en la muerte, de darse cuenta, aunque esté lleno de salud y en la flor de la vida, de que antes o después ciertamente morirá, precisamente es más bien una de los pocas cosas verdaderamente ciertas de la vida, por lo que parece, esta de morir. No está excluido que ello sea el resorte de todo el desarrollo del pensamiento, de todo el actuar y el progresar del género humano, la conciencia del destino de no ser y el impulso que deriva de ello a dejar una huella en este ineluctable vacío.
La búsqueda religiosa, que es búsqueda de sentido más allá del sentido contingente de la misma vicisitud humana, no puede no partir de aquí, del conocimiento del límite en que estoy encerrado y de la consiguiente pregunta: ¿Por qué?, ¿por qué he nacido, si nacer significa morir?
Estamos ahí dentro, en esta contradicción, y no es bueno fingir que no es así. No es bueno, no por razones morales en el sentido del bien o del mal, no es bueno porque el único modo que tenemos para salir de la contradicción es aceptar el hecho de estar ahí dentro, una vez perdida la inocencia que nos permitió no percibirla como una contradicción. Pero atención, la religión se distingue de todo lo demás, es completamente diversa con respecto a las actividades, facultades y disciplinas humanas porque incluso situándose en el fondo ante el mismo interrogante que se plantea la filosofía, y en general la ciencia, ese porqué que está en la base de todo no se propone solucionarlo con una respuesta exhaustiva. Este es un punto muy importante, a mi parecer. Allí donde la religión descuida esta interrogación y no te obliga a estar delante de la misma se convierte en superstición, en técnica consolatoria, en fatalismo inconsciente. Allí donde pretende proveer respuestas exhaustivas en el plano de las explicaciones y del balance de resultados, se convierte en fundamentalismo y sectarismo, en ambos casos una medicina peor que el mal. Sólo si la religión tiene la humildad de reconocer que no sirve para nada en el plano de las respuestas exhaustivas, puede desarrollar su maravillosa e insustituible función: desnudar a esa pregunta de la angustia, y convertirla el limpio motor que hace girar la rueda de cada existencia.
Mientras se está vivo, se esta completamente vivo, hemos de abrazar esa vida y desplegar nuestro mejor esfuerzo en realizarla, en obedecer a la realidad. La muerte en ella es un pensamiento, al que llamamos horizonte cierto, pero pensamiento queda, al que podemos tratar como a cualquier otro todo pensamiento, todo sigue siendo vida. Cuando se está en la muerte todo es muerte, completamente, cuando llega no queda sino abrazarla.Si se busca Buda en otro lugar que vida y muerte es como dirigir el timón al norte para andar hacia el país del sur, es como girar la mirada hacia el sur para ver la osa mayor. Dando así cada vez más cuerpo a la raíz de vida y muerte se pierde todavía más el camino de la libertad. En cambio cuando comprendes que la propia vida y muerte es el Nirvana, entonces no puedes odiarla en cuanto vida y muerte, no hay más desearla en cuanto Nirvana. Entonces por primera vez se realiza la condición de estar libres de vida y muerte.
Creer que de la vida se pasa a la muerte, esto es el error. La vida es un tiempo completo, hay un antes, hay un después. Por ello en el dharma de Buda al nacimiento se le llama no nacimiento. También la muerte (extinción) es un tiempo completo, a su vez hay una antes, hay un después. Por esto la muerte es llamada no muerte. Cuando se dice vida no hay otra cosa que vida, cuando se dice muerte no hay otra cosa que muerte. Por tanto cuando llega la vida, ésta sólo es vida; cuando llega la muerte, hace falta estar al servicio de la muerte. No odiar, no desear.
Esta vida y muerte es verdaderamente la Vida de Buda. Si reniegas de ella en verdad tú tiras la Vida de Buda. Si, mientras se vive, te apegas a la vida y muerte, también esto es perder la vida de Buda, es fijar el modo de ser Buda. Si no detestas, si no deseas, entonces por primera vez estás en el corazón de Buda. Pero no lo valores usando el corazón, no lo digas usando palabras.
En cambio, abandonado y olvidado mi cuerpo y mi corazón me precipito en la casa de Buda, me dejo actuar desde el lado de Buda; y cuando obro de acuerdo a eso, sin forzar, sin consumir el corazón, libre de vida y muerte, me convierto en Buda.
Para convertirse en Buda hay un camino muy simple: no hacer el mal de ninguna forma, sin el corazón apegado a vida y muerte, prodiga la compasión [el afecto, la piedad] hacia todos los vivientes, honra lo que está en alto, se compasivo con lo que esta bajo, no tengas el corazón que odia, no tengas el corazón que anhela, no tengas pensamientos en el corazón, no estés inquieto, esto es lo que llamamos Buda. No buscar otra cosa.
"No odiar, no desear". Saltar más allá del me gusta-no me gusta. No rechazar nada, no intentar aferrar nada. Abrazar a la vida, mientras esta resplandece, corresponder al abrazo de la hermana muerte, cuando nos visité.Quizás deberíamos replantear nuestros conceptos de libertad, de meta, de paz. La solución al problema de vida y muerte, lo que Dogen llama librarse de vida y muerte, no tiene nada que ver con lo que nos imaginamos; no es como librarse de un deudor extinguiendo la deuda, algo que primero hubo y de lo que te libras cuando ya no hay más. Esta vida y muerte es la Vida misma de Buda, he ahí el sentido de la libertad.[...]
Quizás no se puede aprender a morir, tal como no se aprende nunca a vivir. El hecho de que suceda lo que se sabe ya no vuelve la sorpresa menos sorprendente. Pero podemos educarnos a nosotros mismos a recibir la paz que viene de la casa de Buda [...] Creer poder afirmar categóricamente que [...] de qué paz se trata, quiere decir no comprender que la verdadera paz está más allá, inalcanzable por nuestras concepciones de paz; y sin embargo está aquí, en el centro de la contradicción que alimentan nuestras guerras y nuestras paces.
El deseo de olvidar la muerte, en tanto que comprensible, no debe ser tratado con excesiva indulgencia. Sería oportuno y saludable si la muerte fuese sólo el fin de la vida, el fin de todo, el fin y basta ya. Ella es en cambio, al mismo tiempo, inconfundible con la vida e inseparable de ella, por lo que olvidando la muerte se olvida la vida. No olvidar la muerte no quiere decir estar pensando en la muerte, actividad a menudo funesta, cuando no inútil, quiere decir estar en concordia, morir con la muerte, vivir con la vida, ir más allá de la contradicción, atravesando la herida, porque esta es la única vía de paso.
De acuerdo, disculpa. Aunque no era esa la parte principal de me respuestaBuddhayana escribió: ↑10 May 2023 12:11Creo que se me ha malinterpretado. Yo no he venido aquí a recibir consejos ni terapia, solo respondía a la pregunta de Sensui. Solo he aprovechado una situación para proponer un tema de debate. Por favor, dejad de centrar en mi la cuestión y ahorraros consejos que no se os han pedido.Roberto escribió: ↑10 May 2023 11:53 Hola @Buddhayana , respecto al asunto del Trastorno Obsesivo Compulsivo y el Trastorno de Ansiedad Generalizada, tanto como budista como psicólogo (que es en lo que estoy titulado) este no es el lugar apropiado donde poder afrontar esas cosas, es en la vida real, bien acudiendo a donde haga falta y existan profesionales competentes, bien, si se rechaza lo anterior, trabajando sobre sí mismo consigo mismo y aceptándose plenamente y si fisuras.
Namandabu![]()
ah, entonces no quieres hablar de tí personalmente pero si que lo hagan otros...