Muy interesante, Junonagar. Muchas gracias por compartir el vídeo.
Especialmente interesantes los siguientes puntos:
1) No solo en la idealización de las tradiciones budistas (tibetana, Theravada, Tierra Pura, Zen, etc), supone una equivocación, sino que toda idea preconcebida personal o enraizada en la cultura occidental, supone el mismo tipo de desviación con respecto a la práctica budista. Así, en palabras del propio autor del vídeo, de entrada, tendría que quedar claro para todo aquel interesado en la práctica budista que el Budismo es religión. Punto. Esperar que en Occidente, el Budismo termine siendo algo así como una ciencia religiosa

o una religión científica

, supone, como se decía, el mismo tipo de error que el de aquel que la idealiza: el de pretender encajar el Dharma en un molde personal, a medida, comprensible.
2) Las creencias cumplen una función y son contingentes a la sociedad en la que están, ayudando a hacer inteligible y expresable de manera funcional la práctica del Dharma, aunque, como sabemos estos no sean el Dharma. Por lo tanto, son útiles, en la medida en que - como dice el autor del vídeo - existan ya en la sociedad en la que se está inculturizando el Budismo. Así ocurre con los ritos tibetanos, los devas, la reencarnación, etc. Cualquier otra cosa, es señalar el esqueleto de un dinosaurio y afirmar que se encuentra rebosante de vida.
3) Aunque sin duda es muy acertado subrayar y poner el énfasis, en la seriedad, la constancia y el compromiso que requieren el seguir un camino espiritual o una práctica religiosa, creo que el abordaje de una pregunta tan amplia y tan compleja - y por ello, obviamente, difícil de abordar en un vídeo no demasiado extenso de Youtube - como es el porqué de la situación actual de las tradiciones budistas en el contexto occidental, haciendo tanta hincapié en la disciplina, puede llevar a confusión, a malinterpretar que el camino - los caminos - budista, conducen a una meta (lograda por mí y para mi disfrute), sea la de alcanzar el nirvana, el llegar a ser un arhat, un lama, la tierra pura, el despertar, la naturaleza de buddha, etc., cuando, en realidad, la práctica budista a lo que nos invita es deshacernos de nuestras ideas preconcebidas, de nuestros anhelos, nuestras aversaiones, a cada instante, y con estos, de toda idea de logro.
