Esto es muy cierto y yo conozco a una persona que pasó por eso mismo, quizás por ser dirigida por alguien que no era un maestro competente (pero es lo que tenía a mano en ese momento). Esa persona pasó por una etapa conocida como "enfermedad del zen", que duró muchos años, en los que buscaba constantemente ese tipo de experiencias, con más y más koans.@Roberto puso un texto de Jundo Cohen donde dice:
Por supuesto, también puede empujar a algunos a la psicosis, ser tan peligroso como golpearse la cabeza repetidamente contra una pared de ladrillos y, francamente, creo que las personas que enfatizan demasiado estos momentos pasajeros de kenshō pierden el punto. En verdad, si examinas de cerca a las personas que afirman haber tenido tales experiencias, muchas (no todas, pero muchas), no parecen particularmente sabias o pacíficas debido a tales experiencias. A menudo, ellos (no todos, pero muchos), buscan recrear la experiencia y continúan con el hambre de buscar la siguiente revelación, o premio. El Maestro Dōgen fue muy crítico de tales actitudes hacia el kenshō, escribiendo: "La esencia del Dharma del Buda nunca es ver la naturaleza (kenshō), ¿Dónde han dicho alguno de los siete Buddha o de los veintiocho patriarcas de la India que el Dharma de Buddha es solo “ver la naturaleza". (Shōbōgenzō, Shizen-Bikkhu)
Pasados muchos años, después de haber dejado a ese y a otro maestro con el que siguió el "entrenamiento" de los koans, un día, sin relación alguna con el zazen y los koans, vivió algo diferente. Pudo ser una NDE, según cree, pero no está seguro. En todo caso, esa experiencia, le hizo ver que de todas las experiencias con los koans, solo dos habían sido genuinas, y de esas dos, una no había tenido nada que ver con los koans ni el zazen.
Las experiencias al parecer no ocurrieron casi nunca por practicar los koans. De hecho no tuvieron nada que ver con los koans, salvo en un caso, en el que afirma que fue debida directamente al koan, (pero sólo fue ese caso). Con todo, cree que la práctica del zen le preparó para esas experiencias. Esas experiencias, afirma, cambiaron su vida pero no del modo como él creyó que ocurriría. De hecho, cree que sólo la tercera y última (que sucedió mucho despues, cuando ya no seguia con ningún maestro) , supuso un cambio real, pero piensa que las anteriores debieron preparar el camino, y sin haber practicado el Zen, no habría sucedido.
Según esa persona, el Zen no es causa de las experiencias de kensho, pero preparan para tenerlas. Esto, segun me dijo, es exactamente lo que dicen ciertos místicos cristianos, quienes afirman que la oración se hace para preparar el alma a recibir los dones del espíritu, pero que esos dones ocurren cuando el espíritu quiere. Por ello, practicar con un koan para tener el kensho es totalmente inútil. Pero a veces el kensho puede venir practicando con el koan, porque el koan puede preparar a la persona para recibirlo.
No obstante, cree que hay maestros que pasan por kensho lo que no es kensho, y es porque muchos de ellos no han tenido un verdadero kensho. Esa persona cree que el kensho sucede solo cuando se está preparado, y esto puede tardar poco o mucho, y la respuesta a un koan no tiene nada que ver con el kensho. Cuando le sucedió el último, no practicaba con ningún koan, ni estaba con ningún maestro. Piensa que pudo ser una NDE, lo cual sucede a muchas personas que no practican zen ni nada. Es como una lotería, dice, pero hay gente que tiene más números que otros, y que a lo mejor, por haber practicado zen el tenía bastantes.
Esa persona, ya no práctica zen, probablemente. Y no es en absoluto un Buda. Tiene mucho trabajo por delante, dice, aunque ha habido cambios en su vida. El principal, que no tiene miedo a la muerte. Pero mientras viva, dice, tiene que seguir con su práctica, sea o no sea zen, porque tiene muchas imperfecciones.
Saludos.