También Nishijima tradujo del japones medieval al moderno. Por otra parte no entiendo tu rechazo de la traducción que uso,ya que esta está realizada por cuatro personas que entienden perfectamente el japonés, dos por ser japonesas, las otras dos por haberlo estudiado y vivido en un monasterio japonés durante cerca de una década, en el cual el estudio de los textos de Dogen iba a la par del zazen y el trabajo manual, Es así como lo tradujeron según explican en su propia traducción [los corchetes son mios]:
Después yo he traducido, humildemente, el texto del italiano [lengua que estudio desde hace años, mi nivel es C1] al castellano. Pero veamos el texto de Nishijima y M. Cross, traducido con un traductor pues no se inglés:Kōhō Watanabe rōshi [abad de Antaiji] ha redactado las transliteración en japonés moderno [igual que hizo Nishijima], eliminando ya en esa fase todos los términos y expresiones idiomáticas de la cultura india, china y japonesa, para sustituirlos con su correspondiente significado explícito. [...]
Una vez que estuvo listo el texto en japonés, el equipo de la comunidad de la Stella del Mattino, compuesta por Watanabe rōshi, su viejo discípulo y hermano nuestro el monje Senjō Takeda, Giuseppe Jisō Forzani y Mauricio Yūshin Marassi, ha examinado a fondo el texto y la Introducción.
Cada párrafo ha sido traducido después de modo autónomo por cada uno de los traductores y, solo cuando se ha alcanzado la plena univocidad de significado, el párrafo ha sido redactada en italiano. Al término del trabajo de traducción este primer esbozo ha sido elaborado para obtener una mayor homogeneidad estilística y, a continuación, vuelto a traducir, de nuevo, en japonés para ser confrontada con el texto de Dōgen y confirmar la fidelidad al texto original.[...]
Es decir, esencialmente dicen lo mismo ambas traducciones. Pretender que tras morir vemos o nos fusionamos o lo que sea con una supuesta luz, o como se le quiera llamar, cuya esencia es eterna e inmortal; es cualquier cosa menos budista. Puede ser un anhelo comprensible, puede que sea incluso así, nadie lo sabe, pero no es de eso de lo que se preocupa el budismo, sino de como liberarnos del sufrimiento en este instante, en cada instante de vida, lo demás se lo deja a otras religiones.[Alguien] pregunta: «Se dice que no debemos lamentarnos por nuestra vida y nuestra muerte, ya que hay una forma muy rápida de liberarnos de la vida y la muerte. Es decir, conocer la verdad de que la esencia mental es eterna. En otras palabras, este cuerpo físico, al haber nacido, necesariamente avanza hacia la muerte; pero esta esencia mental nunca muere. Una vez que hemos sido capaces de reconocer que la esencia mental, que no se ve afectada por el nacimiento y la decadencia, existe en nuestro propio cuerpo, la vemos como la esencia original. Por lo tanto, el cuerpo es solo una forma temporal; muere aquí y nace allí, sin permanecer nunca constante. [Pero] la mente es eterna; es inmutable en el pasado, el futuro o el presente.
Yo digo [es decir Dogen, aquí las preguntas no está numeradas, como en la trad. de la Stella, que lo han hecho asi para facilitar la lectura y estudio del texto]: La opinión expresada ahora no es en absoluto el Dharma del Buda; es la opinión del no budista Senika [cuya interpretaciçon eternalista es criticada, por ejemplo, en el Nirvana sutra, además de en los textos del canon pali que cite antes]. Según esa visión no budista, existe una inteligencia espiritual dentro de nuestro cuerpo. Cuando esta inteligencia encuentra las condiciones adecuadas, puede discriminar entre lo agradable y lo desagradable y discriminar entre lo correcto y lo incorrecto, y puede conocer el dolor y la irritación y conocer el sufrimiento y el placer; todas [estas] son habilidades de la inteligencia espiritual. Sin embargo, cuando este cuerpo muere, el espíritu se despoja de la piel y renace en el otro lado; así que, aunque parezca morir aquí, sigue viviendo allí.
Por lo tanto, lo llamamos inmortal y eterno. La visión de ese no budista es así. Pero si aprendemos esta visión como el Dharma del Buda, somos aún más necios que la persona que agarra una teja o un guijarro pensando que es un tesoro de oro; la ilusión sería demasiado vergonzosa para compararla. El maestro nacional Echu de la gran China Tang advirtió enérgicamente contra [tal pensamiento]. Si equiparamos la actual visión errónea de que la mente es eterna pero las formas perecen con el espléndido Dharma de los budas, pensando que hemos escapado de la vida y la muerte cuando estamos promoviendo la causa original de la vida y la muerte, ¿no estamos siendo estúpidos? Eso sería muy lamentable. Sabiendo que esta [visión errónea] es solo la visión errónea de los no budistas, no deberíamos prestarle atención.