Caso 1 El "Mu" de Joshu 一 趙州狗子
趙州和尚、因僧問、狗子還有佛性也無。州云、無。
Un monje preguntó a Joshu, “¿Tiene un perro la Naturaleza de Buda? Joshu contestó, “Mu”
El Mu de Joshu
Re: El Mu de Joshu
Este es uno de los koans más famosos que existen: el Mu de Joshu. Joshu fue un maestro zen (chan) chino que vivió de 778 a 897 ce. Como se ve, murió a la más que respetable edad de casi 120 años. Esta es una de las cosas más llamativas de ese maestro: los años que vivió. Nadie puede saber nada con certeza, claro está, pero tomamos lo que se dice como si fuese real.
Joshu se hizo monje a una edad muy temprana, y a los 18 años tuvo un encuentro con el maestro Nansen. En cierta ocasión, Joshu y Nansen mantuvieron un combate dharma, como consecuencia del cual Joshu tuvo la iluminación. Este combate ocurrió del siguiente modo:
“¿Qué es el camino?”, preguntó Joshu. “La mente ordinaria es el camino”, respondió Nansen. “¿Cómo puedo llegar al camino?”, preguntó Joshu. “Si te diriges al camino, te alejas de él”
En ese momento la mente de Joshu se abrió y tuvo la iluminción.
Después de eso, Joshu permaneció con Nansen recibiendo en cierto momento la transmisión del Dharma. Después siguió en el templo hasta la muerte de Nansen en 835 ce, cuando Joshu tenía 57 años- Tras la muerte de Nansen, Joshu empezó una peregrinación por toda China, visitando a los grandes maestros de zen de la época, hasta que, a los 80 años, se estableció en un templo, en el norte de China, que estaba completamente en ruinas. Tras reconstruír el templo, permaneció en él hasta su muerte, con un pequeño grupo de discípulos. El linaje de Joshu no duró mucho, debido a la situación política del país, en el que había guerras constantes y el budismo fue prohibido. Joshu es famoso por los muchos koans en que aparece (doce en el Hekiganroku y cinco en el Mumonkan)
El koan que estamos tratando es el llamado Koan Mu. En este koan, cierto monje le pregunta si un perro tiene la naturaleza de Buda. Naturalmente, el monje sabía que los perros tienen la naturaleza de Buda, puesto que era budista, y la doctrina budista dice que los animales tienen también naturaleza de Buda. La pregunta, por tanto, debe entenderse de un modo distinto a lo que podríamos llamar una conversación escolástica.
De hecho, el monje le hace la pregunta con otro sentido, que puede ponerse de este modo. El monje estaba buscando la naturaleza de Buda, y debía estar en cierto estado de desesperación. Quizás había practicado el budismo durante mucho tiempo pero no había llegado a la iluminación, y quería que alguien le ayudase a alcanzarla. Su pregunta debe por tanto enfocarse de otro modo. Lo que le está diciendo a Joshu es que le enseñe la naturaleza de Buda. Si hasta los perros la tienen, ¿por qué él no puede verla? En cierto modo es como si le preguntase “Muéstrame la naturaleza de Buda”
Joshu le responde simplemente “Mu”, que en chino significa “no teniendo”, lo que equivale a decir que el perro no tiene la naturaleza de Buda. Pero esto es una contradicción, ya que el perro tiene naturaleza de Buda. ¿Por qué Joshu le dice entonces Mu? Porque el monje no quiere una respuesta teórica, y Joshu lo capta. Lo que el monje quiere es verla. Tener el kensho. Quizás había pasado años practicando zazen, pero no había llegado a él, y su estado debía ser bastante desesperado. Joshu notó esto y le dio un método para llegar a la iluminación. El método se conoce hoy como “el Mu de Joshu”, y lo abordaremos en los próximos capítulos.

Joshu se hizo monje a una edad muy temprana, y a los 18 años tuvo un encuentro con el maestro Nansen. En cierta ocasión, Joshu y Nansen mantuvieron un combate dharma, como consecuencia del cual Joshu tuvo la iluminación. Este combate ocurrió del siguiente modo:
“¿Qué es el camino?”, preguntó Joshu. “La mente ordinaria es el camino”, respondió Nansen. “¿Cómo puedo llegar al camino?”, preguntó Joshu. “Si te diriges al camino, te alejas de él”
En ese momento la mente de Joshu se abrió y tuvo la iluminción.
Después de eso, Joshu permaneció con Nansen recibiendo en cierto momento la transmisión del Dharma. Después siguió en el templo hasta la muerte de Nansen en 835 ce, cuando Joshu tenía 57 años- Tras la muerte de Nansen, Joshu empezó una peregrinación por toda China, visitando a los grandes maestros de zen de la época, hasta que, a los 80 años, se estableció en un templo, en el norte de China, que estaba completamente en ruinas. Tras reconstruír el templo, permaneció en él hasta su muerte, con un pequeño grupo de discípulos. El linaje de Joshu no duró mucho, debido a la situación política del país, en el que había guerras constantes y el budismo fue prohibido. Joshu es famoso por los muchos koans en que aparece (doce en el Hekiganroku y cinco en el Mumonkan)
……
El koan que estamos tratando es el llamado Koan Mu. En este koan, cierto monje le pregunta si un perro tiene la naturaleza de Buda. Naturalmente, el monje sabía que los perros tienen la naturaleza de Buda, puesto que era budista, y la doctrina budista dice que los animales tienen también naturaleza de Buda. La pregunta, por tanto, debe entenderse de un modo distinto a lo que podríamos llamar una conversación escolástica.
De hecho, el monje le hace la pregunta con otro sentido, que puede ponerse de este modo. El monje estaba buscando la naturaleza de Buda, y debía estar en cierto estado de desesperación. Quizás había practicado el budismo durante mucho tiempo pero no había llegado a la iluminación, y quería que alguien le ayudase a alcanzarla. Su pregunta debe por tanto enfocarse de otro modo. Lo que le está diciendo a Joshu es que le enseñe la naturaleza de Buda. Si hasta los perros la tienen, ¿por qué él no puede verla? En cierto modo es como si le preguntase “Muéstrame la naturaleza de Buda”
Joshu le responde simplemente “Mu”, que en chino significa “no teniendo”, lo que equivale a decir que el perro no tiene la naturaleza de Buda. Pero esto es una contradicción, ya que el perro tiene naturaleza de Buda. ¿Por qué Joshu le dice entonces Mu? Porque el monje no quiere una respuesta teórica, y Joshu lo capta. Lo que el monje quiere es verla. Tener el kensho. Quizás había pasado años practicando zazen, pero no había llegado a él, y su estado debía ser bastante desesperado. Joshu notó esto y le dio un método para llegar a la iluminación. El método se conoce hoy como “el Mu de Joshu”, y lo abordaremos en los próximos capítulos.
Re: El Mu de Joshu
Comentario de Mumon (primera parte)
無門曰、參禪須透祖師關、妙悟要窮心路絶。
Para dominar el Zen, debes traspasar la barrera de los patriarcas. Para alcanzar esta realización sutil, debes cortar por completo la forma de pensar.
Este primer koan, es el koan que se utiliza en el Zen (las ramas del Zen que practican con los koans, todavía) para traspasar la barrera. Con esto se quiere decir, alcanzar el kensho. El significado de kensho es muy variado. Hay un rango muy amplio de intensidad. Puede ir desde un rápido vistazo de la naturaleza esencial hasta una profunda iluminación. Que el kensho pueda llevar a la iluminación completa, tal y como se supone que la experimentó Buda, es poco probable. Puede haber sucedido, pero no es nada común. Por eso, no se puede hablar “del kensho”, sino de “kenshos”.
Hay una cosa que es común a todos los kenshos, sin embargo, y es que hay que traspasar la barrera de los patriarcas, y esa barrera aquí es precisamente el Mu. Lo primero para llevar a cabo esa tarea, es cortar por completo con la forma de pensar o, de un modo más simple, con el pensamiento. El Mu es una herramienta eficaz para cortar con él. No digo que sea la única, pero es una manera muy eficaz.
祖關不透心路不絶、盡是依草附木精靈。
Si no traspasas la barrera y no cortas la forma de pensar, serás como un fantasma aferrado a los arbustos y la maleza.
Los chinos consideraban a los fantasmas como entes que flotaban arriba y abajo, como si fuesen globos. Se creía que esos entes podían quedarse aferrados a los arbustos. Lo que Mumon quiere decir aquí, es que si una persona no pasa la barrera y tiene el kensho, cortando con el pensamiento, de hecho es como un fantasma que está aferrado a su forma habitual de pensar, hablar y actuar. Esos hábitos se adquieren desde nuestra primera infancia, y se convierten en algo crónico, de lo que es prácticamente imposible escapar si no se utiliza un método como el Zen (no es el único método, evidentemente). Es lo que llamamos el ego.
且道、如何是祖師關。
Ahora quiero preguntarles ¿cuál es la barrera de los patriarcas?
Una pregunta muy pertinente. ¿Cuál es?
只者一箇無字、乃宗門一關也。
¿Cuál va a ser? Es esta única palabra "Mu". Ésa es la puerta de entrada al Zen.
¡Así de simple! La barrera es Mu. Solo esa palabra. Mu. No hay más puerta.
遂目之曰禪宗無門關。
Por eso se le llama el "Mumonkan del Zen".
Ese es su nombre, “La barrera sin puerta del Zen”
透得過者、非但親見趙州、便可與歴代祖師把手共行、眉毛厮結同一眼見、同一耳聞。
Si pasas por ella, no sólo verás a Jõshû cara a cara, sino que también irás de la mano de los sucesivos patriarcas, entrelazando tus cejas con las de ellos, viendo con los mismos ojos, oyendo con los mismos oídos.
¿Qué sucederá cuando pasemos esa puerta? Mumon no nos describe las maravillas que vamos a experimentar. Lo dice de un modo más simple: si pasamos esa barrera, veremos a Joshu cara a cara. (Esto sería en nuestra cultura, algo así, como que veríamos a Cristo cara a cara). Pero no solo veremos a Joshu, sino que caminaremos de la mano de los Patriarcas. Veremos con sus ojos y oiremos con sus oídos. En una palabra, seremos como ellos. Seremos Patriarcas, nosotros mismos.
豈不慶快。
¿No es una perspectiva encantadora?
Lo es, ciertamente
莫有要透關底麼。
¿No te gustaría pasar esta barrera?
¡Claro que me gustaría! ¿A quién podría no gustarle?
無門曰、參禪須透祖師關、妙悟要窮心路絶。
Para dominar el Zen, debes traspasar la barrera de los patriarcas. Para alcanzar esta realización sutil, debes cortar por completo la forma de pensar.
Este primer koan, es el koan que se utiliza en el Zen (las ramas del Zen que practican con los koans, todavía) para traspasar la barrera. Con esto se quiere decir, alcanzar el kensho. El significado de kensho es muy variado. Hay un rango muy amplio de intensidad. Puede ir desde un rápido vistazo de la naturaleza esencial hasta una profunda iluminación. Que el kensho pueda llevar a la iluminación completa, tal y como se supone que la experimentó Buda, es poco probable. Puede haber sucedido, pero no es nada común. Por eso, no se puede hablar “del kensho”, sino de “kenshos”.
Hay una cosa que es común a todos los kenshos, sin embargo, y es que hay que traspasar la barrera de los patriarcas, y esa barrera aquí es precisamente el Mu. Lo primero para llevar a cabo esa tarea, es cortar por completo con la forma de pensar o, de un modo más simple, con el pensamiento. El Mu es una herramienta eficaz para cortar con él. No digo que sea la única, pero es una manera muy eficaz.
祖關不透心路不絶、盡是依草附木精靈。
Si no traspasas la barrera y no cortas la forma de pensar, serás como un fantasma aferrado a los arbustos y la maleza.
Los chinos consideraban a los fantasmas como entes que flotaban arriba y abajo, como si fuesen globos. Se creía que esos entes podían quedarse aferrados a los arbustos. Lo que Mumon quiere decir aquí, es que si una persona no pasa la barrera y tiene el kensho, cortando con el pensamiento, de hecho es como un fantasma que está aferrado a su forma habitual de pensar, hablar y actuar. Esos hábitos se adquieren desde nuestra primera infancia, y se convierten en algo crónico, de lo que es prácticamente imposible escapar si no se utiliza un método como el Zen (no es el único método, evidentemente). Es lo que llamamos el ego.
且道、如何是祖師關。
Ahora quiero preguntarles ¿cuál es la barrera de los patriarcas?
Una pregunta muy pertinente. ¿Cuál es?
只者一箇無字、乃宗門一關也。
¿Cuál va a ser? Es esta única palabra "Mu". Ésa es la puerta de entrada al Zen.
¡Así de simple! La barrera es Mu. Solo esa palabra. Mu. No hay más puerta.
遂目之曰禪宗無門關。
Por eso se le llama el "Mumonkan del Zen".
Ese es su nombre, “La barrera sin puerta del Zen”
透得過者、非但親見趙州、便可與歴代祖師把手共行、眉毛厮結同一眼見、同一耳聞。
Si pasas por ella, no sólo verás a Jõshû cara a cara, sino que también irás de la mano de los sucesivos patriarcas, entrelazando tus cejas con las de ellos, viendo con los mismos ojos, oyendo con los mismos oídos.
¿Qué sucederá cuando pasemos esa puerta? Mumon no nos describe las maravillas que vamos a experimentar. Lo dice de un modo más simple: si pasamos esa barrera, veremos a Joshu cara a cara. (Esto sería en nuestra cultura, algo así, como que veríamos a Cristo cara a cara). Pero no solo veremos a Joshu, sino que caminaremos de la mano de los Patriarcas. Veremos con sus ojos y oiremos con sus oídos. En una palabra, seremos como ellos. Seremos Patriarcas, nosotros mismos.
豈不慶快。
¿No es una perspectiva encantadora?
Lo es, ciertamente
莫有要透關底麼。
¿No te gustaría pasar esta barrera?
¡Claro que me gustaría! ¿A quién podría no gustarle?
Re: El Mu de Joshu
Comentario de Mumon (continuación)
將三百六十骨節、八萬四千毫竅、通身起箇疑團參箇無字。
Despierta todo tu cuerpo con sus trescientos sesenta huesos y cartílagos y sus ochenta y cuatro mil poros en la piel; Invoca un espíritu de gran duda y concéntrate en esta palabra: "Mu".
Este es el punto esencial de la práctica. Despertar todo el cuerpo: TODO el cuerpo, huesos, cartílagos y poros de la piel incluidos (es un modo de hablar, naturalmente). Esto implica, sin la menor duda, ponerse en postura de zazen. La postura aquí es de suma importancia, por tanto, y si uno se puede sentar en la postura del loto, es la mejor de todas. Pero si no, que se siente del modo más correcto que pueda. Espalda derecha, manos juntas etc. El Fukanzazenji fue escrito por Dogen en 1227, no sé si estaría al alcance de los monjes chinos de la época, pero en todo caso, ellos tenían textos similares donde se enseñaba como hacer zazen.
En este tipo de meditación, o práctica, no se trata de concentrarnos en la postura únicamente, sino que se habla de invocar un espíritu de gran duda. Esto, en la práctica del Mu, es muy importante. Cuanto más duda, más fuerte es la práctica. El espíritu de gran duda proviene de entrar en la práctica con todas las preguntas que tenemos, cuya respuesta queremos saber. Todas las dudas que existen en nuestra mente (¿Quién soy yo? ¿Qué hago aquí? ¿Por qué me he metido en esto? ¿Qué voy a sacar haciendo Mu?...) Pero todas al mismo tiempo, no de una en una. Entonces, con este espíritu de duda, uno se concentra en Mu con toda el alma.
Me veo obligado, en este punto, a hacer un disclaimer o advertencia: No es posible (ni tampoco recomendable) meterse en esta práctica por cuenta propia. Para entrar en esta práctica, es importante contar con un maestro de Zen, que haya practicado y terminado el entrenamiento de los koans, y haya recibió la transmisión de un modo oficial. Ya, ya sé todo lo que se dice de los maestros, ya lo sé. Se dice que tienen defectos, que han hecho cosas indebidas, que las han dicho de palabra o por escrito… Otros, tienen la desgracia de haber sucumbido a las tentaciones de la carne. Los hay también que han caído pura y llanamente en el alcoholismo. Todo eso, sin embargo, no les quita la transmisión que han recibido.
Entiéndase bien: la práctica del Mu puede compararse a subir una montaña virgen en el Himalaya. Los riesgos son enormes. Una persona sola, no tiene la menor posibilidad. Se necesita un guía. El guía, tiene que haber alcanzado él mismo la cumbre, no una, sino un buen número de veces. En una palabra, tiene que haber tenido el kensho y lo tiene que haber profundizado y madurado durante muchos años, siguiendo el entrenamiento con su maestro. Solo cuando este maestro le da la transmisión, él se convierte en un maestro para enseñar a otros la práctica del koan. Entiendo todas las objeciones que puedan hacerse a esto, pero así es como son las cosas en esta rama del Zen.
Con ello no quiero decir que la práctica del Mu vaya a constituir un enorme peligro para alguien que la tome por su cuenta y riesgo. No. Normalmente no tiene por qué, serlo. Se cansará pronto y la dejará. Eso es lo que sucederá con casi toda seguridad. Pensará que es una tontería. Dirá que es un desvarío de los orientales. Simplemente, no habrá sacado nada de ella. Entonces, lo que yo propongo es que no se pierda el tiempo con una práctica que no va a servir para nada, haciéndola de ese modo, y tome otras formas de meditar que sí le van a servir. Esa es mi humilde opinión. Naturalmente, no siendo yo un maestro, mi opinión no es excesivamente importante. He practicado el entrenamiento, sí, pero no recibí la transmisión. Ya lo he dicho antes.
晝夜提撕、莫作虚無會、莫作有無會。
Llévalo continuamente día y noche. No te formes una concepción nihilista de vacío, ni una concepción relativa de "tiene" o "no tiene".
Este es el punto más importante: llevar la práctica de Mu continuamente, día y noche. No se puede hacer esto de la noche a la mañana, por supuesto. Introducir el Mu es un proceso gradual, que puede llevar meses. El Mu se lleva incluso al sueño (esto es esencial). No hay que pensar en ello, formándose conceptos, nihilistas o del tipo que sea. Este es otro de los errores en que se suele caer (es inevitable caer, por ello un guía es necesario). Pensar en Mu conceptualmente es algo que debe evitarse a toda costa.
如呑了箇熱鐵丸相似、吐又吐不出。
Será como si te tragaras una bola de hierro al rojo vivo, que no podrás escupir aunque lo intentes.
Llegado un cierto momento (pueden pasar meses, tal vez años…) el Mu es como esa bola al rojo vivo, que te tragas y ya no sabes sacarla de ti. Este es un punto esencial. En mi opinión, este es un punto de no retorno, en el que ya no cabe la posibilidad de dejar el Mu. Es como si alguien está escalando una pared rocosa, y sabe que a partir de cierto punto, ya no puede retirarse. Es un momento crucial, para el escalador, porque no ha llegado arriba, pero no puede regresar abajo.
蕩盡從 前惡知惡覚、久久純熟自然内外打成—片、如唖子得夢、只許自知。
Todas las ideas ilusorias y pensamientos engañosos acumulados hasta el momento presente serán exterminados, y cuando llegue el momento, lo interno y lo externo se unirán espontáneamente. Lo sabrás, pero sólo por ti mismo, como un tonto que ha tenido un sueño.
Si se sigue del modo explicado por Mumon, llegará un momento en que sucederá el cambio. Todos los pensamientos cesan. Dentro y fuera serán una sola y misma cosa. Este es un estado que puede durar días, semanas o meses. O incluso años. No lo sé. En ese tiempo, la persona se verá trasformada por el Mu de un modo total. Pero todo lo que sucede es para ella misma. No podrá explicar a nadie lo que vive. Lo tomarían por tonto, o algo peor. De nuevo, el maestro es el único con el que podrá comunicarse, y este es un momento crucial en el que le será de una importancia capital, porque se acerca a la meta, pero aún no ha llegado.
(Continuará)
將三百六十骨節、八萬四千毫竅、通身起箇疑團參箇無字。
Despierta todo tu cuerpo con sus trescientos sesenta huesos y cartílagos y sus ochenta y cuatro mil poros en la piel; Invoca un espíritu de gran duda y concéntrate en esta palabra: "Mu".
Este es el punto esencial de la práctica. Despertar todo el cuerpo: TODO el cuerpo, huesos, cartílagos y poros de la piel incluidos (es un modo de hablar, naturalmente). Esto implica, sin la menor duda, ponerse en postura de zazen. La postura aquí es de suma importancia, por tanto, y si uno se puede sentar en la postura del loto, es la mejor de todas. Pero si no, que se siente del modo más correcto que pueda. Espalda derecha, manos juntas etc. El Fukanzazenji fue escrito por Dogen en 1227, no sé si estaría al alcance de los monjes chinos de la época, pero en todo caso, ellos tenían textos similares donde se enseñaba como hacer zazen.
En este tipo de meditación, o práctica, no se trata de concentrarnos en la postura únicamente, sino que se habla de invocar un espíritu de gran duda. Esto, en la práctica del Mu, es muy importante. Cuanto más duda, más fuerte es la práctica. El espíritu de gran duda proviene de entrar en la práctica con todas las preguntas que tenemos, cuya respuesta queremos saber. Todas las dudas que existen en nuestra mente (¿Quién soy yo? ¿Qué hago aquí? ¿Por qué me he metido en esto? ¿Qué voy a sacar haciendo Mu?...) Pero todas al mismo tiempo, no de una en una. Entonces, con este espíritu de duda, uno se concentra en Mu con toda el alma.
Me veo obligado, en este punto, a hacer un disclaimer o advertencia: No es posible (ni tampoco recomendable) meterse en esta práctica por cuenta propia. Para entrar en esta práctica, es importante contar con un maestro de Zen, que haya practicado y terminado el entrenamiento de los koans, y haya recibió la transmisión de un modo oficial. Ya, ya sé todo lo que se dice de los maestros, ya lo sé. Se dice que tienen defectos, que han hecho cosas indebidas, que las han dicho de palabra o por escrito… Otros, tienen la desgracia de haber sucumbido a las tentaciones de la carne. Los hay también que han caído pura y llanamente en el alcoholismo. Todo eso, sin embargo, no les quita la transmisión que han recibido.
Entiéndase bien: la práctica del Mu puede compararse a subir una montaña virgen en el Himalaya. Los riesgos son enormes. Una persona sola, no tiene la menor posibilidad. Se necesita un guía. El guía, tiene que haber alcanzado él mismo la cumbre, no una, sino un buen número de veces. En una palabra, tiene que haber tenido el kensho y lo tiene que haber profundizado y madurado durante muchos años, siguiendo el entrenamiento con su maestro. Solo cuando este maestro le da la transmisión, él se convierte en un maestro para enseñar a otros la práctica del koan. Entiendo todas las objeciones que puedan hacerse a esto, pero así es como son las cosas en esta rama del Zen.
Con ello no quiero decir que la práctica del Mu vaya a constituir un enorme peligro para alguien que la tome por su cuenta y riesgo. No. Normalmente no tiene por qué, serlo. Se cansará pronto y la dejará. Eso es lo que sucederá con casi toda seguridad. Pensará que es una tontería. Dirá que es un desvarío de los orientales. Simplemente, no habrá sacado nada de ella. Entonces, lo que yo propongo es que no se pierda el tiempo con una práctica que no va a servir para nada, haciéndola de ese modo, y tome otras formas de meditar que sí le van a servir. Esa es mi humilde opinión. Naturalmente, no siendo yo un maestro, mi opinión no es excesivamente importante. He practicado el entrenamiento, sí, pero no recibí la transmisión. Ya lo he dicho antes.
晝夜提撕、莫作虚無會、莫作有無會。
Llévalo continuamente día y noche. No te formes una concepción nihilista de vacío, ni una concepción relativa de "tiene" o "no tiene".
Este es el punto más importante: llevar la práctica de Mu continuamente, día y noche. No se puede hacer esto de la noche a la mañana, por supuesto. Introducir el Mu es un proceso gradual, que puede llevar meses. El Mu se lleva incluso al sueño (esto es esencial). No hay que pensar en ello, formándose conceptos, nihilistas o del tipo que sea. Este es otro de los errores en que se suele caer (es inevitable caer, por ello un guía es necesario). Pensar en Mu conceptualmente es algo que debe evitarse a toda costa.
如呑了箇熱鐵丸相似、吐又吐不出。
Será como si te tragaras una bola de hierro al rojo vivo, que no podrás escupir aunque lo intentes.
Llegado un cierto momento (pueden pasar meses, tal vez años…) el Mu es como esa bola al rojo vivo, que te tragas y ya no sabes sacarla de ti. Este es un punto esencial. En mi opinión, este es un punto de no retorno, en el que ya no cabe la posibilidad de dejar el Mu. Es como si alguien está escalando una pared rocosa, y sabe que a partir de cierto punto, ya no puede retirarse. Es un momento crucial, para el escalador, porque no ha llegado arriba, pero no puede regresar abajo.
蕩盡從 前惡知惡覚、久久純熟自然内外打成—片、如唖子得夢、只許自知。
Todas las ideas ilusorias y pensamientos engañosos acumulados hasta el momento presente serán exterminados, y cuando llegue el momento, lo interno y lo externo se unirán espontáneamente. Lo sabrás, pero sólo por ti mismo, como un tonto que ha tenido un sueño.
Si se sigue del modo explicado por Mumon, llegará un momento en que sucederá el cambio. Todos los pensamientos cesan. Dentro y fuera serán una sola y misma cosa. Este es un estado que puede durar días, semanas o meses. O incluso años. No lo sé. En ese tiempo, la persona se verá trasformada por el Mu de un modo total. Pero todo lo que sucede es para ella misma. No podrá explicar a nadie lo que vive. Lo tomarían por tonto, o algo peor. De nuevo, el maestro es el único con el que podrá comunicarse, y este es un momento crucial en el que le será de una importancia capital, porque se acerca a la meta, pero aún no ha llegado.
(Continuará)
Re: El Mu de Joshu
驀然打發、驚天 動地。
Entonces, de repente, ocurrirá una conversión explosiva, y asombrarás a los cielos y sacudirás la tierra.
Esto sucede, efectivamente, pero no a todo el mundo por igual. Esa conversión explosiva no resulta demasiado explosiva en la mayoría de los casos, por lo que yo he podido ver. Hay que decir que los kenshos no son todos, ni mucho menos iguales. Hay personas que tienen una conversión de ese tipo, y efectivamente los cielos se asombran y la tierra se sacude. Conozco a alguien a quien eso le sucedió. En su caso hubo literalmente una conversión explosiva, y “los cielos se asombraron y la tierra quedó sacudida”. Pero conozco muchas otras, para quienes la experiencia de kensho fue mucho menos evidente.
Dejo a los maestros las razones por las que pasan a sus discípulos, experiencias de baja intensidad. Lo cierto es que si se trata de una experiencia de kensho, sea grande o sea pequeña, la experiencia es válida. No obstante, una pequeña experiencia no suele dejar una gran huella y, si la persona no sigue practicando, la experiencia se perderá fácilmente. El recuerdo quedará cada vez más borroso hasta que desaparecerá, sin que sea fuente de transformación de la persona, (que es de lo que se trata a la postre). Porque lo importante no es la experiencia en sí. Lo importante es que esta sirva de base para una transformación integral.
如奪得關將軍大刀入手、逢佛殺佛、逢祖殺祖、於生死岸頭得大自在、向六道四生中遊戲三昧。
Será como si le arrebataras la gran espada al valiente general Kan y la tuvieras en tu mano. Cuando te encuentras con el Buda, lo matas; cuando te encuentras con los patriarcas, los matas. Al borde de la vida y la muerte, dominas la libertad perfecta; entre los seis mundos y los cuatro modos de existencia, disfrutas de un samadhi alegre y juguetón.
Este párrafo describe la sensación de enorme libertad que queda en la persona que encuentra la respuesta al koan. Es como tener en tu mano la espada de ese valiente general. La persona se encuentra sería capaz de matar a Buda, si este apareciera y le discutiera su realización. Lo mismo haría con los patriarcas del Zen. Si le dijesen que iba a morir en ese mismo momento, el sentimiento de libertad no disminuiría un ápice, y afrontaría la muerte sin temor. Disfrutas de un samadhi alegre y juguetón, dice. Lo cierto es que en ese momento, la persona puede estallar en grandes carcajadas. Su alegría no tiene límites, puede decirse.
且作麼生提撕。
Ahora quiero preguntarte de nuevo: "¿Cómo lo llevarás a cabo?"
Suficientes palabras. ¿Cómo vas a llegar a eso?
盡平生氣力擧箇無字。 若不間斷、好似法燭一點便著。
Si aguantas sin interrupción, he aquí: ¡una sola chispa y el cirio sagrado se enciende!
Se trata de hacerse uno con Mu, dice Mumon. Ese es punto. Hacer Mu de continuo, hasta que Mu se apodere completamente de nosotros. Es delicado. Las cosas no son fáciles. Sin un guía, no creo que nadie pueda conseguirlo. Pero cuando Mu se apodera completamente, basta una chispa para que el cirio sagrado se encienda. Una cosa debe dejarse clara: Nadie es capaz de encender ese cirio. El cirio se encenderá cuando quiera encenderse.
La práctica no es para conseguir la meta. La práctica es para ponerse en el sitio y en el momento, para que se encienda ese cirio. Si se entra en esta práctica de un modo decidido, el cirio se encenderá. Pero si forzamos, lo único que conseguiremos es frustrarnos, porque el cirio no lo vamos a encender nosotros. Este es un punto muy importante a tener en cuenta.
Mu no tiene nada de místico. No es ni budista ni no budista. Mu es una práctica que puede hacer cualquiera. A Harada Roshi, le preguntó una persona que se acercó a su monasterio, que no era budista, si él podría tener el kensho. Harada Roshi le contestó: “Si usted tiene un cuerpo humano, puede.” Cierto que se necesita un maestro, pero en el momento actual, hay maestros cercanos con los se puede entrar en el estudio de este koan. Naturalmente, no estoy haciendo propaganda
Bien, con esto hemos llegado afortunadamente al final de este koan. Había que escribir sobre él, pero no es cosa de quedarnos para siempre hablando de esto. A partir de aquí, las cosas no son iguales. La experiencia es única e irrepetible, y no sucederá quien sabe en cuanto tiempo. Pero la práctica comienza ahora precisamente. Y el primer paso, será el poema del koan, cuando lleguemos a la próxima entrega.
Re: El Mu de Joshu
Cuando el bebé saca la cabeza al mundo, el nacimiento comienza. Pero no finaliza hasta que sale todo el cuerpo y se corta el cordón umbilical. Pasar el primer koan, es como sacar la cabeza. El nacimiento no ha terminado, ni mucho menos. Se requiere un esfuerzo todavía (a veces mayor que el de sacar la cabeza), para llegar a la etapa de la iluminación (por llamarla de algún modo). El kensho sería el tercer cuadro del boyero, mientras que la iluminación constituiría el octavo. En las ramas del Zen que usan los koans, pasar el Mu constituiría sacar la cabeza. Ahora hay que seguir practicando largo tiempo con otros koans, lo que sería más o menos salir enteramente del mundo del ego. Pero, no nos engañemos, esto es un trabajo que dura la vida entera, en casi todas las personas.
Así, cuando apenas se ha sacado la cabeza, se le hacen al discípulo muchas preguntas. La primera, que yo recuerde, fue “¿Puedes parar el sonido de una campana lejana?”. Esto llena de sorpresa a quien viene de experimentar el kensho, y no sabe qué decir, ni qué hacer. Después de esa pregunta vienen otras, como “Cuenta las estrellas que hay en el cielo”, “Apaga ese fuego que arde en la lejanía”, “Para ese barco que navega distante”… Problemas que dejan perplejo a quien viene de pasar el Mu, y que pueden dejarlo anonadado durante mucho tiempo, porque no encuentra relación alguna con la experiencia que ha tenido. Poco a poco, encuentra el sentido de esas preguntas, y se lanza a resolver los nuevos koans con entusiasmo. Todos estos koans, se encuentran en una colección llamada “Miscelánea”. Y cuando se pasa toda esta colección, aparece de nuevo el koan Mu, pero esta vez, solo el poema, que escribo a continuación.
Perro, Naturaleza de Buda
¿Qué es esto? ¿Son lo mismo? ¿Son distintos?
La pronunciación perfecta y final.
La misma pronunciación basta, sin explicación alguna: ¡Perro! ¡Naturaleza de Buda!
Antes de que digas “tiene o no tiene”
Antes de empezar a hablar. Antes, incluso, de empezar a pensar, tienes la completa sabiduría. Pero cuando el pensamiento te atrapa….
Eres hombre muerto ahí mismo
Aunque creas que estás vivo, no lo estás, porque vives desde el ego.

Así, cuando apenas se ha sacado la cabeza, se le hacen al discípulo muchas preguntas. La primera, que yo recuerde, fue “¿Puedes parar el sonido de una campana lejana?”. Esto llena de sorpresa a quien viene de experimentar el kensho, y no sabe qué decir, ni qué hacer. Después de esa pregunta vienen otras, como “Cuenta las estrellas que hay en el cielo”, “Apaga ese fuego que arde en la lejanía”, “Para ese barco que navega distante”… Problemas que dejan perplejo a quien viene de pasar el Mu, y que pueden dejarlo anonadado durante mucho tiempo, porque no encuentra relación alguna con la experiencia que ha tenido. Poco a poco, encuentra el sentido de esas preguntas, y se lanza a resolver los nuevos koans con entusiasmo. Todos estos koans, se encuentran en una colección llamada “Miscelánea”. Y cuando se pasa toda esta colección, aparece de nuevo el koan Mu, pero esta vez, solo el poema, que escribo a continuación.
Verso de Mumon 頌
狗子佛性 Perro, Naturaleza de Buda
全提正令 La pronunciación perfecta y final.
纔渉有無 Antes de que digas “tiene o no tiene”
喪身失命 Eres hombre muerto ahí mismo
Perro, Naturaleza de Buda
¿Qué es esto? ¿Son lo mismo? ¿Son distintos?
La pronunciación perfecta y final.
La misma pronunciación basta, sin explicación alguna: ¡Perro! ¡Naturaleza de Buda!
Antes de que digas “tiene o no tiene”
Antes de empezar a hablar. Antes, incluso, de empezar a pensar, tienes la completa sabiduría. Pero cuando el pensamiento te atrapa….
Eres hombre muerto ahí mismo
Aunque creas que estás vivo, no lo estás, porque vives desde el ego.