Hablemos de la Iluminación de Ikkyu
Publicado: 28 Ago 2025 21:41
Y, ya que ha salido Ikkyu, entremos en los entresijos de su iluminación, porque de la iluminación de los grandes maestros zen se aprende mucho (más de lo que parece a simple vista)
Copilot, ¿Puedes narrarme como ocurrió su iluminación?
Al parecer, estaba haciendo zazen en una barca en un lago. (Maravilloso Japón que está lleno de lagos
) Aunque no necesariamente zazen, pero llebaba una vida de mucho zazen en esa epoca. Trabajaba con algún koan, seguramente. Estuvo con varios maestros e hizo mucha meditación porque quería alcanzar la iluminación. Y la iluminación llegó. Estaba en esa barca y la música le envolvió y entró en el samadhi. Fue el graznido de un cuervo en que le sacó de él y entonces tuvo el satori.
Averiguemos algo más sobre la vida de Ikkyu desde que entró en el monasterio a los cinco años.
¿Cuando empezó Ikkyu a practicar zazen?
Entró de niño en un templo y se convirtió en monje, aunque no hizo voto de celibato y tuvo muchas experiencias amorosas. Pero no dejaba de practicar zazen.
Puede verse que los templos vivían inmersos en un ambiente político de modo que no es algo que está empezando ahora. La religion y la política van juntos. Pero el zen, en principio, no es politica. Es otra cosa. Es la búsqueda de la iluminación. Y Ikkyu buscó la iluminación desde muy joven.
Después de alcanzar la iluminación en el Lago Biwa en 1420, Ikkyū Sōjun no se convirtió en un maestro convencional ni se estableció en un templo como muchos otros monjes zen. En cambio, su vida tomó un rumbo aún más rebelde, libre y profundamente comprometido con una espiritualidad vivida en lo cotidiano.
¿Qué hizo Ikkyu después de alcanzar el satori?
Lo que hizo Ikkyū tras su satori
Con esto se demuestra que era escepcional. La mayoría de los monjes que estaban en los monasterios no tenían el menor interés en la iluminación. Su interés era ocupar puestos importantes, ascender en el escalafón y ganar dinero y honores. Es lo que ocurre con el clero de toda época y lugar. Su interés es hacerse importantes y ganar dinero. Ocurre hoy incluso en España, y está a la vista de todos. Si no ganan más dinero es porque no consiguen que la gente se comprometa más. Pero ese es el interés de la mayoría de los maestros aquí también. Pero no fue el caso de Ikkyu:
2. Vivió como monje errante
Viajó por Japón sin establecerse en un lugar fijo, practicando zazen en la naturaleza, en burdeles, en casas de té, y en cualquier sitio donde pudiera observar la vida tal como es.
Se relacionó con artistas, músicos, prostitutas y mendigos, buscando la iluminación en lo mundano.
Fue un monje errante y libre. Practicó zazen en solitario en los bosques, en los burdeles, en las casas de té... Su iluminación maduró de esa manera. La maduración de la iluminación, dicho sea de paso, es importantísima. Hasta pasado un tiempo largo la iluminación no tiene fuerza suficiente. El ego, todavía no ha quedado atrás. A veces, inclsuo, la iluminación tiene que repetirse. Ocurre más de una vez hasta que verdaderamente enraiza en la persona. Ese periodo de maduración es entonces muy importante porque, igual que una huerta, dependiendo de cómo se madure se obtiene más o menos cosecha.
Por eso, cuando la iluminación sucede de un modo súbito y sin una práctica de zazen, como le ocurrió al Sexto Patriarca (y a muchas personas, en todas las épocas), esa iluminación puede perderse facilmente. Ana María decía que lo más importante tras la iluminación es cuidar del recién nacido. En el zen, la persona que tiene la iluminación (kensho, satori) es de suponer que sigue practicando zazen de un modo más serio que antes durante bastantes años (un mínimo de diez, con el mismo maestro). Ikkyu también lo hizo.
¿Recibió el Inka (transmisión) de su maestro?
Por tanto, ya vemos que Ikkyu no se convirtió en maestro zen a pesar de que su maestro reconoció su iluminación. Incluso le dio el nombre de Ikkyu cosa que él tomó de buena gana. El nombre otorgado por el maestro es muy importante. Es a partir de ahí cuando se crea un vínculo. Pero Ikkyu no fundó una escuela.
Escribió además muchísimas poesías, que hoy tienen fama mundial. Pero ese foro era solo para hablar de su iluminación.
(no sé por qué sale todo en una cita, yo he revisado el mensaje y no encuentro por qué aparece de esa manera)
Copilot, ¿Puedes narrarme como ocurrió su iluminación?
Claro, Miguel. La iluminación de Ikkyū Sōjun —su momento de satori— es tan poética como inesperada, y refleja perfectamente su espíritu libre y poco convencional.
El satori en el Lago Biwa
En el año 1420, Ikkyū se encontraba meditando en una pequeña barca sobre el Lago Biwa, sumido en la contemplación. Había pasado años trabajando intensamente con kōans bajo la guía de su maestro Kaso, buscando una comprensión directa del Zen.
Mientras flotaba en silencio, una banda de músicos ciegos comenzó a tocar cerca del templo. La música, cargada de emoción y belleza, lo envolvió por completo. En ese instante, el graznido de un cuervo rompió el aire del amanecer.
Al parecer, estaba haciendo zazen en una barca en un lago. (Maravilloso Japón que está lleno de lagos
Kaso le reconoció el satori, como sucede siempre en el zen. Si alguien cree tener la iluminación, si no recibe un reconocimiento, es que no la ha tenido. No hay que darle más vueltas.Su maestro Kaso, al reconocer la autenticidad de su despertar, le otorgó el nombre Ikkyū, que significa “una pausa”. No una pausa como interrupción, sino como ese instante suspendido en el que todo se revela.
Averiguemos algo más sobre la vida de Ikkyu desde que entró en el monasterio a los cinco años.
¿Cuando empezó Ikkyu a practicar zazen?
Ikkyū Sōjun comenzó a practicar zazen desde muy joven. A los cinco años, fue enviado al templo Ankoku-ji, de la escuela Rinzai, donde recibió una educación monástica que incluía meditación, estudios en lengua china y poesía. Sin embargo, su práctica más seria y comprometida comenzó alrededor de los trece años, cuando ingresó al templo Kennin-ji en Kioto para estudiar Zen bajo la tutela del monje Botetsu.
Entró de niño en un templo y se convirtió en monje, aunque no hizo voto de celibato y tuvo muchas experiencias amorosas. Pero no dejaba de practicar zazen.
Aunque Kennin-ji le ofreció formación, Ikkyū se sintió decepcionado por el ambiente político y superficial del templo. Por eso, en 1410, lo abandonó y se trasladó al templo Saikin-ji, cerca del Lago Biwa, donde estudió con el maestro Keno, un ferviente defensor del zazen como práctica central del Zen2. Allí, Ikkyū fue su único discípulo, y bajo esa guía íntima y rigurosa, profundizó en la meditación sentada como vía hacia el despertar.
Puede verse que los templos vivían inmersos en un ambiente político de modo que no es algo que está empezando ahora. La religion y la política van juntos. Pero el zen, en principio, no es politica. Es otra cosa. Es la búsqueda de la iluminación. Y Ikkyu buscó la iluminación desde muy joven.
Con solo veinte años, Ikkyu tuvo la iluminación, en efecto. Esto hoy no sucede. Los niños no entran en los monasterios y muy pocos jóvenes se comprometen con una práctica de meditación ni buscan la iluminación. Yo personalmente creo que hasta después de los 35 años, no se debería entrar en una práctica meditativa. Hay que pensar que el ego no termina de formarse hasta esa edad, los 35, y la práctica del zen va a poner en serios problemas al ego. Si una persona no tiene un ego sano y maduro, no debería meterse a practicar zen en mi opinión. Pero hay escepciones, y Ikkuy fue una de ellas. Eso está claro.Así que podríamos decir que su práctica de zazen comenzó formalmente en la adolescencia, pero alcanzó profundidad y autenticidad en su veintena, especialmente bajo la influencia de Keno y luego Kaso.
Después de alcanzar la iluminación en el Lago Biwa en 1420, Ikkyū Sōjun no se convirtió en un maestro convencional ni se estableció en un templo como muchos otros monjes zen. En cambio, su vida tomó un rumbo aún más rebelde, libre y profundamente comprometido con una espiritualidad vivida en lo cotidiano.
¿Qué hizo Ikkyu después de alcanzar el satori?
1. Rechazó la institucionalización del Zen
Se negó a aceptar cargos oficiales en templos, incluso cuando se le ofreció el título de abad.
Criticó abiertamente la corrupción, el formalismo y el elitismo de los monasterios, que consideraba alejados del verdadero espíritu del Zen.
Con esto se demuestra que era escepcional. La mayoría de los monjes que estaban en los monasterios no tenían el menor interés en la iluminación. Su interés era ocupar puestos importantes, ascender en el escalafón y ganar dinero y honores. Es lo que ocurre con el clero de toda época y lugar. Su interés es hacerse importantes y ganar dinero. Ocurre hoy incluso en España, y está a la vista de todos. Si no ganan más dinero es porque no consiguen que la gente se comprometa más. Pero ese es el interés de la mayoría de los maestros aquí también. Pero no fue el caso de Ikkyu:
2. Vivió como monje errante
Viajó por Japón sin establecerse en un lugar fijo, practicando zazen en la naturaleza, en burdeles, en casas de té, y en cualquier sitio donde pudiera observar la vida tal como es.
Se relacionó con artistas, músicos, prostitutas y mendigos, buscando la iluminación en lo mundano.
Fue un monje errante y libre. Practicó zazen en solitario en los bosques, en los burdeles, en las casas de té... Su iluminación maduró de esa manera. La maduración de la iluminación, dicho sea de paso, es importantísima. Hasta pasado un tiempo largo la iluminación no tiene fuerza suficiente. El ego, todavía no ha quedado atrás. A veces, inclsuo, la iluminación tiene que repetirse. Ocurre más de una vez hasta que verdaderamente enraiza en la persona. Ese periodo de maduración es entonces muy importante porque, igual que una huerta, dependiendo de cómo se madure se obtiene más o menos cosecha.
Por eso, cuando la iluminación sucede de un modo súbito y sin una práctica de zazen, como le ocurrió al Sexto Patriarca (y a muchas personas, en todas las épocas), esa iluminación puede perderse facilmente. Ana María decía que lo más importante tras la iluminación es cuidar del recién nacido. En el zen, la persona que tiene la iluminación (kensho, satori) es de suponer que sigue practicando zazen de un modo más serio que antes durante bastantes años (un mínimo de diez, con el mismo maestro). Ikkyu también lo hizo.
¿Recibió el Inka (transmisión) de su maestro?
No, Ikkyū Sōjun no recibió el inka, es decir, la transmisión formal del Dharma, de su maestro Kaso. Aunque Kaso reconoció su iluminación y le otorgó el nombre “Ikkyū” —que significa “una pausa”— nunca le concedió el inka shōmei, el certificado oficial que lo habría convertido en sucesor dentro de la línea Rinzai.
Por tanto, ya vemos que Ikkyu no se convirtió en maestro zen a pesar de que su maestro reconoció su iluminación. Incluso le dio el nombre de Ikkyu cosa que él tomó de buena gana. El nombre otorgado por el maestro es muy importante. Es a partir de ahí cuando se crea un vínculo. Pero Ikkyu no fundó una escuela.
En cierto modo pasó toda su vida con una práctica solitaria. No fue un ermitaño, sin embargo. Vivió inmerso en el mundo, relacionándose con las personas, cometiendo excesos en ocasiones. Bebía hasta emborracharse, se relacionaba con prostitutas y personas en el mundo del arte.Aunque nunca fundó una escuela formal, su pensamiento influyó profundamente en generaciones posteriores de practicantes zen.
Ikkyū no se retiró a una vida de contemplación pasiva. Al contrario, su iluminación lo impulsó a vivir con más intensidad, autenticidad y compasión. Para él, el Zen no era una doctrina, sino una forma de estar plenamente vivo.
Escribió además muchísimas poesías, que hoy tienen fama mundial. Pero ese foro era solo para hablar de su iluminación.
(no sé por qué sale todo en una cita, yo he revisado el mensaje y no encuentro por qué aparece de esa manera)