Esto me ha hecho pensar en que hace años escribí un cuentecillo sobre lo que podría ser el budismo sin ética:
https://blogdetao.org/2013/07/09/el-trabajo-del-arahat/
El trabajo del Arahat
09/07/2013, 4:51 pm
Filed under: Contes | Etiquetas: Anatta, Auto-realización, Cuentos, Ego/Yo, Libre albedrío, Texto propio
Como siempre, supo cuando era la hora sin mirar el reloj, se levantó del zafu, salió de la sala de meditación y se dirigió a la salida.
Por el camino le saludaron resetuosamente todos los monjes y practicantes con los que se cruzó, tal como es tradición hacer con todo ser que ha realizado su naturaleza búdica. En la salida saludó al maestro y él le devolvió el saludo con una gran sonrisa beatífica. «Vuelve pronto, Arahat» le dijo con amor.
En el coche se cambió el hábito naranja por su traje de ejecutivo y encendió el móvil. Había trabajo que hacer, una emergencia, en el mensaje estaban todos los detalles necesarios.
Trabajar había sido duro antaño, le había costado no sufrir trabajando, tanto conflicto, tanto estrés… pero eliminada la ilusión del hacedor, el trabajo meramente se hacía y la sensación de bienestar nunca desaparecía. No era el mejor trabajo del mundo pero cada uno vive en la realidad que le toca. No tenemos elección y ver a través de la irrealidad del yo lo resuelve todo.
Pero a pesar de saber que la Realidad es sin-entidades y ilusoria, impermanente y vacía, evitar el sufrimiento y minimizar el dolor de los seres sintientes debe ser siempre una prioridad para un Arahat. Así que la parte buena del trabajo es que todo lo que ganaba (que no es poco) servía para mantener el monasterio y permitía pagar muchas obras de caridad para ayudar a seres humanos y no humanos.
Su compasión se extiendía a todos los seres pero al final hay que priorizar y tomar decisiones…
Cogió el coche y se dirigió a su destino, hoy tocaba una tarea fácil, nada que debiera tomarle mucho tiempo. Al llegar cogió del maletero el maletín con las herramientas y entró.
Localizó la tarea en la segunda planta del bellísimo rascacielos de cristal.
No es asunto suyo juzgar a los demás o incluso a él mismo, en el fondo todo juicio se basa en conceptos ilusorios y falsos. Lo único relevante es no hacer sufrir innecesariamente. El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional. Eso dijo Siddharta y esa es la máxima que aplica en su trabajo.
El dinero de esta tarea va a aliviar mucho sufrimiento en Etiopía, así que con la calma que ya nunca le abandona se acercó por detrás, evitando que se diera cuenta, evitando el menor sufrimiento por miedo, y sin que le oyera acercó la herramienta a unos milímetros del punto exacto de su cabeza y apretó el gatillo.
No se dió cuenta de nada, ni sintió miedo, apenas unos segundos de sorpresa y cierto dolor breve. Si el yo es ilusorio ¿acaso muere alguien?
Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha!