Hola Adán,
Gracias por el link al interesante trabajo de Bhikkhu Analayo.
Sin duda, de una manera escolástica, enfocada estrictamente en la doctrina, la explicación a cómo pasa la creencia védica en la reencarnación a ser incorporada en la doctrina budista, es tal y como la describe el autor del paper. Ahora bien, lo que se está planteando en este hilo, no es eso, sino que dado que la reencarnación es una creencia que no es imprescindible en la práctica de la Vía de Buddha, que encuentra su sentido en la cultura en la que surgió y que encuentra su provisionalidad, además, en que se desarrolla en aquel campo en el que se manifiestan las preguntas no declaradas - acinteyya -, esto es, aquellas preguntas que quedan sin respuesta, entonces, dado que somos practicantes occidentales del s. XXI, ¿tiene sentido adoptar creencias que no son imprescindibles para la práctica de la Vía y que solo se explica su aparición en los sutta porque desempeñaban un papel ético dentro del marco social, cultural y religioso en el que estaba enmarcada la práctica de los seguidores de Buddha del s. V a. C.?
En este sentido, solo de manera indirecta, practicamente tangencial, B. Analayo destaca esta misma provisionalidad de la creencia en la reencarnación, que no es imprescindible, que puede estar o no en nuestra práctica como budistas, pero que no es lo importante. En cuanto a lo importante, dice, como decía, al final de su trabajo:
"...Al alcanzar los dos primeros de estos tres elevados conocimientos, el Buddha había profundizado en la cuestión de la reencarnación de la manera más integral posible.
Al alcanzar el tercer elevado conocimiento del completo despertar, lo trascendió definitivamente. Algunos de sus discípulos le siguieron desarrollando los tres elevados conocimientos. Otros, directamente se convirtieron en arhants, sin desarrollar el conocimiento de las vidas pasadas o el ojo divino. Después de todo, lo que verdaderamente importa desde la perspectiva del Budismo temprano es ir más allá de la reencarnación, trascenderlo de una vez por todas..."
Por otro lado,
Adán escribió: "El cese del sufrimiento, el Buda lo describe, entre otras cosas, como el cese de Jāti, el nacimiento físico del ser."
Jāti no es el nacimiento físico del ser, de un atman, sino que es el nacimiento, a secas, el nacimiento en cuanto que proceso, la manifestación de los agregados (skandha) que junto con los otros 11 nidana suponen el desglose del origen co-dependiente de todos los fenómenos (dharma).
