Reflexiones
«Noble hijo, desde hace tres días y medio permaneces en la inconsciencia. Ahora que
sales de esa inconsciencia, he aquí cuáles serán tus pensamientos: "¿Qué me ha
ocurrido?"
Ahora se le recita que lleva tres días y medio en la inconsciencia. Son tres días y medio ya muerto. Quien ahora escucha, no está en el cuerpo físico, sino que está en otro estado. Ha salido de la inconsciencia y se da cuenta de que está muerto, pero ahora ve que no lo está realmente: Ha dejado el cuerpo, eso sí, pero ¿donde está ahora? Entonces piensa "¿Qué me ha ocurrido?". Pero yo no creo que piense, puesto que ya no tiene un cuerpo. Fuera del cuerpo no concibo que se piense. Los pensamientos suceden en el cerebro, y ahora no hay cerebro.
Se reciben sin embargo los impulsos mentales, supongo. Quizás las ideas antes de que se revistan de lenguaje y se conviertan en pensamientos. Algo sin duda se capta. Ahora puede decirse que está en un estado espiritual. Esto sí que no sé como será, no me he muerto todavía.
Por eso has de reconocer que estás en el estado intermedio.
Este debe ser el punto clave, que el ser se de cuenta de que ya no está en el cuerpo físico. Que tome conciencia de que se encuentra en el estado intermedio.
todo aparece como luz y cuerpo de las divinidades
Esto lo interpreto como que se siente como una divinidad hecha de luz.
Los cielos te parecen de un azul claro.
Se diría que el lama va llevándole a un estado en que él mismo se vea como si tuviese un cuerpo de luz. Las personas que tienen una NDE se ven así: luminosas, y todo es luminoso a su alrdedor. La lectura intenta que la persona cree el mismo la visión de Vairocana:
la visión de Vairocana, el Altísimo, se manifiesta ahora en ti
Si se tratase de un occidental, sería mejor hablarle de Jesucristo, supongo, pero estamos el el Tíbet, un país donde las deidades budistas eran familiares para todo el mundo desde niños. El lama le describe una visión del buda Vairocana, que para un occidental quizás no lo sea apropiado.
Pero, atención, no todo el mundo se va a ser capaz de realizar esta tarea con facilidad. En el caso de personas que mueren con negatividad o miedo, se encontrarán con algo diferente:
A causa de tu mal karma, pretenderás, en ese momento, huir de la
luz azul claro, resplandeciente, que es la sabiduría de la esfera de todo objeto de
conocimiento. Sentirás miedo y angustia. Por el contrario, la tenue luz del mundo de los
dioses te atraerá de modo agradable.
El mal karma hace que la persona no se siente feliz frente a esa luz clara y resplandeciente. Se sentirá en cambio atraido por una luz más ténue, que según el texto es la luz de los dioses samsáricos. Podríamos pensar también en lo que la mayoría de los cristianos llaman "el cielo", que es más o menos un paraíso samsário, lo mismo que los judíos y musulmanes. El lama sigue leyendo el texto y le conmina a que no tema a la luz del Buda Vairocana (la Luz, simplemente). Es obvio que los no budistas no veran al buda Vairocana, pero verán la luz. Así, se le dice:
¡No temas nada! Se le llama la luz del Tathagata: es la luz fundamental de la esfera de todo objeto de conocimiento
Es la luz del Tathagata (la luz de Dios, simplemente, si no se es tibetano ni budista)
¡Suplícale! El Baghavan Vairocana ha venido a sacarte de los pasos difíciles del estado intermedio. Es la luz de la compasión de Vairocana.
Por supuesto se le dan instrucciones de acuerdo a la mentalidad tibetana. La luz de la compasion de Vairocana, podría ser la luz de Cristo, para un cristiano. Se le intenta apartar de la atracción por la felicidad de los dioses samsáricos, el "cielo", si se quiere:
No aspires al resplandor del mundo de los dioses, blancuzco y opaco, no aspires a él, no lo desees, no te aferres a él.
El resplandor de ese cielo es de de segunda mano, pero la personas puede no soportar la Luz, debido a su karma y a sus inclinaciones en su vida pasada. Entonces parece que volverá su visión hacia esa luz inferior. Pero se le insiste:
Este resplandor blancuzco es un obstáculo a la vía de la liberación;
Pero no todos pueden volverse hacia la Gran Luz de Vairocana. No la soportan:
Los actos realizados (en la vida pasada) dejan un impacto en el espíritu; las tendencias inconscientes que determinan las percepciones y nos empujan a actuar (de una determinada manera).
Se le recita una oración:
"¡Ay de mí! Ahora que estoy errando a causa de mi profunda ceguera en el ciclo de las
existencias, ¡que el Baghavan Vairocana me guíe hacia adelante en el camino de luz que
hace aparecer la sabiduría de la esfera de todo objeto de conocimiento! Que su sublime consorte
Akasadhatesvari (soberana del espacio celeste) me empuje por detrás. Liberad
me del camino peligroso de los miedos del estado intermedio y conducidme hasta la
budeidad perfecta. "
Una oración tibetana, que requiere una traducción para otras culturas, pero que sería obvia. Por fin se le dice esto otro:
Luego de decir esta oración con profunda veneración, disuelves los colores de arco iris
surgidos del corazón de Vairocana y de su consorte. Y en el Reino Celestial Central,
llamado el profundo Despliegue, te convertirás en Buda en el Cuerpo de Gozo
(de todas las cualidades).»
Esta es una visualización tántrica. Cualquiera que haya practicado el tantra, lo sabe. Los tibetanos eran instruidos de un modo u otro en esas prácticas, y se le conmina a realizar esa práctica de disolverse en la Luz y convertirse en Buda. Es una técnica de visualización que estando en ese estado intermedio, podría producir el resultado de la iluminación. La entrada en el Nirvana. Se trata de eso, siempre, no de guiarlo a un renacimiento en los paraisos samsáricos.