Hola
@tao.te.kat,
escribió: "...Mi forma de verlo es que no hay dualidad entre Nirvana y Buddha (entre iluminación e iluminado). Siendo lo mismo, y además siendo a la vez también Anatta/Sunyata, esa tripleta: Sunyata-Nirvana-Buddha es única y la misma cosa, y además inexpresable, así que se intenta aproximar vía negaciones y no afirmaciones, al estilo Madiamika..."
En realidad, tanto en ese fragmento como en el sutra en general, no se está poniendo sobre la mesa el Nirvana como "meta espiritual" a alcanzar por un "no-Buddha"/practicante que
pasaría a serlo en el momento en el que, supuestamente, lo alcanzara o llegara a fundirse con "este", sin que mediara ya separación de tipo alguno entre ambos.
De lo que se habla en el fragmento, al tiempo que es un leitmotiv en el texto, es de
la inexistencia de toda dualidad o, dicho con otras palabras, del carácter ilusorio de su realidad. Hablando de dualidad, o de discriminación, que es el tema - y el título - del primer capítulo, el otro término que completa el binomio en el que habitualmente, encontramos inscrito doctrinalmente el concepto de nirvana,
es el samsara y en el sutra mismo, podemos toparnos con varios momentos en los que, expresamente, se nos dice, que
no debemos entenderlos como dos cosas distintas, que no hay diferencia entre uno y otro o que son dos aspectos de "lo mismo".
Por ejemplo, al final del capítulo segundo, conocido como "De las falsas imaginaciones y conocimiento de las apariencias", podemos leer - v. Suzuki -:
"...La falsa imaginación enseña que tales cosas como la luz y la sombra, la amplitud y la brevedad, el negro y el blanco son diferentes y deben ser discriminados. Sin embargo, estas no son independientes la una de la otra;
no son más que diferentes aspectos de la misma cosa, son términos de relación y no de realidad. Las condiciones de existencia no son mutuamente excluyentes; en esencia, las cosas no son dos, sino una.
Hasta el Nirvâna y el mundo de la vida y la muerte del Samsara son dos aspectos de la misma cosa, ya que no hay Nirvâna salvo allí donde se encuentra el Samsara, así como no hay Samsara, salvo allí donde se encuentra el Nirvâna. Toda dualidad es falsamente imaginada.
