tao.te.kat escribió: ↑06 Ene 2022 08:16
La práctica es tan sencilla que en Zen la llaman Shikantaza: solo-sentarse. Y esa es la idea,
no hacer nada, solo sentarse y estar atento sin "atascarse" en objeto alguno, ni dejarse ir en ensoñaciones de apego. Dejar pasar todo y no apegarse a nada. Muy poco que hacer y muy difícil. Por eso también la llamamos de
no-acción (Wu Wei).
Saludos Maestro,
permiteme este comentario, más que supersencillo es imposible, en la tradición Therabada solo el arahat puede "no hacer nada", si le dices a un principiante que no haga nada pues ya le has dado su nueva tarea, su nuevo hacer, se pasará una hora haciendo no hacer nada (lo se por experiencia

).
Creo que en la tradición theravada solo el arahat puede no hacer nada y no hacer nada creo que significa:
- Estar totalmente desidentificado de los agregados, con lo cual al no ser tuyos hagan lo que hagan tu no estas haciendo nada, de hecho no hay ni un tu que pueda hacer.
- Estar libres de lobha, doja, moha, cualquier cosa que se haga libre de lobha, doja, moha no se considera una acción (kamma) y por tanto no genera kamma.
- O ambas cosas a la vez, o ambas cosas son lo mismo, no lo tengo muy claro vamos, unas veces dicen una cosa otras dicen la otra.
¿Entonces no seria no-acción (Wu Wei) el resultado final y no la técnica? yo no puedo no hacer nada, lo que puedo es hacer cosas que poco a poco vayan disminuyendo el deseo y deshaciendo el self, que sean conducentes a ir haciendo cada vez menos y como resultado final cuando sea un arahat no hacer nada. Bueno menos mal que esta todo explicado en tu pdf (copio una parte con tu permiso, si no quieres que la copie la borro):
La practica reina mahayana iii
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2. No-conceptualidad o Simplicidad o Sencillez. El practicante ya despierto o post-kensho, puede ahora residir en sí mismo sin apegarse a los contenidos mentales aunque estos estén presentes. Eso es lo que se obtiene de la completitud del primer yoga.
La práctica ahora debe cambiar sutilmente.
Seguiremos intentando «solo-ser» pero ahora nuestro mindfulness consistirá en permanecer en ese espacio que somos (por eso es «solo ser», ¡por fin!) pero dejando que todos los contenido mentales surjan y desaparezcan a su aire, sin reprimir ningún pensamiento.
Detectaremos que hemos perdido nuestra posición de meditación correcta cuando nos descubramos apegados a un contenido mental o pensamiento. Si no es así, no importa cuantos contenidos mentales crucen nuestra mente, estaremos practicando una meditación fructífera y los notaremos lejanos, como el ruido de la calle…
Si nos descubrimos apegados a un contenido mental, descartaremos la situación como en el anterior yoga y volveremos a solo-ser dejando de nuevo los pensamientos reactivos a su aire.
Así pues la diferencia entre estos dos primeros yogas duales (el tercero ya no será dual) es que en el primer caso solo podemos «ser» cuando no hay contenidos mentales (lo que llamamos «dejar ir» o «auto-liberar» esos pensamientos) y reposamos entonces en una mente vacía de contenidos que finalmente consolidamos.
Pero en el segundo yoga, nos desapegamos de los contenidos mentales y «somos» independientemente de ellos mientras no surja apego a ellos (interés, a fin de cuentas…) pero los contenidos mentales (pensamientos) seguiran surgiendo y desapareciendo sin mayor interés por nuestra parte. Y paradójiamente, eso es bueno. Es trascendencia.
Esta es la situación tradicional que describen los maestros zen para el shikantaza, pero que no es posible inicialmente.
Incluso tras despertar, es decir tras completar el primer yoga, si nuestra práctica es el bloqueo de los contenidos mentales, estaremos ejerciendo el primer yoga (concentración). El segundo yoga está disponible pero no lo estaremos practicando. Ese es un error habitual, o bien un camino alternativo, no podría descartarse esa posibilidad. En todo caso sería un camino más cercano al Theravada y su Jhanas concentrativos donde los pensamientos nunca son bienvenidos, pero el practicante Mahayana seguirá el otro camino para convertirse en Mahasattava y unificar Samsara con Nirvana: el de este segundo yoga.
En este segundo yoga ya no debe bloquearse nada y así será de ahora en adelante. Pero debemos seguir atentos a no apegarnos a los contenidos mentales, especialmente conceptuales. Pero a partir de este punto la práctica ya sí, es básicamente mantener una compostura mental adecuada y por lo demás, no hacer nada (no-acción).
En el día a día, el mindfulness también consiste en «estar» sin reprimir ningún contenido mental, y si nos encontramos perdidos en algún apego expresado por nuestros pensamientos, dejarlo ir. Igual que en meditación, realmente. Lo mismo pasaba en el anterior yoga (el tiempo de meditación y el resto del tiempo, realmente implican la misma práctica).
Anteriormente no hemos dicho que la vertiente vipassana, que no trataremos aquí en detalle, y que complementa estos dos yogas tendrá dos aspectos básicos: ver con claridad la vacuidad de los conceptos tal como lo explica la doctrina Madyamika (igual que se explican en este blog) y, solo en el primer yoga, ver con claridad que seguimos «siendo nosotros» y no nos falta nada, cuando somos un vacío de pensamientos, ese espacio vacío somos nosotros.
Es decir, ver la vacuidad de objetos (solo pensamientos, por ahora) y del sujeto.
Cuando el apego a todos esos contenidos mentales o pensamientos sea suficientemente débil, se producirá el siguiente cataclismo. Colapsará el sujeto de la observación y quedará una situación en que no hay dualidad sujeto-objeto en nuestra mente. El sujeto quedará disuelto. El teatro cartesiano colapsa.
Para este segundo evento el zen no tiene un nombre concreto que yo sepa (aunque corresponde al octavo paso de la doma del buey zen), en Mahamudra es reconocer la esencia de la mente.
He estado practicando un poco, por aclarar las cosas, voy poniendo cosas y si alguna no es correcta corrigeme:
Seguiremos intentando «solo-ser» pero ahora nuestro mindfulness consistirá en permanecer en ese espacio que somos (por eso es «solo ser», ¡por fin!) pero dejando que todos los contenido mentales surjan y desaparezcan a su aire, sin reprimir ningún pensamiento.
Vale entiendo que estas hablando de estar en ese estado de presencia, esa especie de espacio, lago, océano o como se quiera llamar en la que surgen los pensamientos, sensaciones ... y contemplar el surgimiento, la permanencia y la desaparición de estos.
Detectaremos que hemos perdido nuestra posición de meditación correcta cuando nos descubramos apegados a un contenido mental o pensamiento. Si no es así, no importa cuantos contenidos mentales crucen nuestra mente, estaremos practicando una meditación fructífera y los notaremos lejanos, como el ruido de la calle…
Si nos descubrimos apegados a un contenido mental, descartaremos la situación como en el anterior yoga y volveremos a solo-ser dejando de nuevo los pensamientos reactivos a su aire.
Entiendo que tu llamas apego a esa sensación que tira de ti hacia ese estado de dormido/hipnotizado, que te saca del estado de presencia/mindfulness.
Entiendo que si surge una cadena de pensamientos (esta cadena no puede surgir sin lobha, dosa, moha) pero aun así si no nos genera apego simplemente la dejamos fluir y la contemplamos, ¿es eso?.
La única tarea seria observar y no dejarse arrastrar al estado de "dormido", observar una cadena de pensamientos sin interrumpirla estaría bien, ¿es eso?.
Me he leído tus artículos del teatro cartesiano, pero mejor si me podrías aclarar si estoy haciendo bien esa segunda fase que tengo esa duda sobre lo que llamas apego, y sobre si consideras que hay que "cortar" las cadenas de pensamientos o no.
PD: Estaba escribiendo en este post por si el tema de leer dudas y aclaraciones podía ser de utilidad para otros foreros (de las dudas de otros se aprende), pero visto que es un monologo y no parece interesar lo mismo casi mejor hablamos entre nosotros que sera más rápido/sencillo.
Saludos y
