El fiasco de los libros de autoayuda

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Upasaka
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Re: El fiasco de los libros de autoayuda

Mensaje por Upasaka »

ada123123
Un saludo amigos.
Sólo tengo uno y no lo he leído.
Me hace recordar un hecho respecto a este tema... :lol: :lol:

Poco antes de lo que sería el final de la crónica de una muerte anunciada, la de mi progenitor y maestro...
Tomando sendos cafés de sobremesa, el humo de los cigarrillos.
-"Me lo han regalado, toma, tu que lees" , dándome un libro de autoayuda conocido para dejar de fumar... cunaooooo

@RobertAntonWilson dijo...":

"Wow! Podrias decirme por favor en que sutta se encuentra? Precisamente vencer el letargo es uno de los efectos que siento al practicarlo.. que interesante"


Un saludo Robert A W.

Está bien traído el Sutta expuesto por Ananda. MN 101
Como bien también ha reflejado suprimiendo los obstáculos.

No te quiero aburrir leyendo todo el Sutta. Así que te dejo un extracto como instrucciones.
¡Que más da! Luz u otro objeto o kasina.
En mi caso, para pereza y letargo usé en gran medida meditación en la " muerte ". LOL no falla.


Majjhima Nikaya.

[9. Las ocho bases de la trascendencia]
[23] {249} "Además, Udayin, yo he proclamado a mis discípulos la manera de desarrollar las ocho bases de la trascendencia. Percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: limitadas, bellas y feas. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la primera base de la trascendencia [1]. Percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: inconmensurables, bellas y feas. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la segunda base de la trascendencia. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: limitadas, bellas y feas. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la tercera base de la trascendencia [2]. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: inconmensurables, bellas y feas. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la cuarta base de la trascendencia. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: azules, de color azul, azules en apariencia y azules en luminosidad. Al igual que la flor de lino, la cual es azul, de color azul, azul en apariencia y azul en luminosidad, o como la tela alisada de Benares, la cual en ambos lados es azul, de color azul, azul en apariencia y azul en luminosidad, así también, no percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: azules, de color azul, azules en apariencia y azules en luminosidad. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la quinta base de la trascendencia. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: amarillas, de color amarillo, amarillas en apariencia y amarillas en luminosidad. Al igual que la flor kannikara, la cual es amarilla, de color amarillo, amarilla en apariencia y amarilla en luminosidad, o como la tela alisada de Benares, la cual en ambos lados es amarilla, de color amarillo, amarilla en apariencia y amarilla en luminosidad, así también, no percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: amarillas, de color amarillo, amarillas en apariencia y amarillas en luminosidad. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la sexta base de la trascendencia. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: rojas, de color rojo, rojas en apariencia y rojas en luminosidad. Al igual que la flor hibisco, la cual es roja, de color rojo, roja en apariencia y roja en luminosidad, o como la tela alisada de Benares, la cual en ambos lados es roja, de color rojo, roja en apariencia y roja en luminosidad, así también, no percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: rojas, de color rojo, rojas en apariencia y rojas en luminosidad. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la séptima base de la trascendencia. No percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: blancas, de color blanco, blancas en apariencia y blancas en luminosidad. Al igual que la estrella de la mañana, la cual es blanca, de color blanco, blanca en apariencia y blanca en luminosidad, o como la tela alisada de Benares, la cual en ambos lados es blanca, de color blanco, blanca en apariencia y blanca en luminosidad, así también, no percibiendo las formas internamente, uno ve las formas externamente: blancas, de color blanco, blancas en apariencia y blancas en luminosidad. Y trascendiendo las formas, uno percibe esto: 'conozco y veo'. Ésta es la octava base de la trascendencia. De este modo, muchos de mis discípulos moran, habiendo alcanzado la consumación y la perfección del conocimiento directo.

[10. Los diez kasinas]
[24] {250} "Además, Udayin, yo he proclamado a mis discípulos la manera de desarrollar las diez bases de los kasinas. Uno contempla la base del kasina de la tierra por encima, por debajo, de un lado a otro, no dividido e inconmensurable. Otro contempla la base del kasina del agua... kasina del fuego... kasina del aire... kasina azul... kasina amarillo... kasina rojo... kasina blanco... kasina del espacio... kasina de la consciencia por encima, por debajo, de un lado a otro, no dividido e inconmensurable. De este modo, muchos de mis discípulos moran, habiendo alcanzado la consumación y la perfección del conocimiento directo.

[11. Los cuatro jhanas]
[25] {251} "Además, Udayin, yo he proclamado a mis discípulos la manera de desarrollar los cuatro jhanas. He aquí, totalmente aislado de los placeres sensuales, aislado de los perjudiciales estados mentales, el monje entra y permanece en el primer jhana, el cual está acompañado por el pensamiento aplicado y el pensamiento sostenido, por el arrobamiento y felicidad, nacidos del aislamiento. Y hace que todo su cuerpo esté impregnado, bañado y colmado de este arrobamiento y felicidad nacidos del aislamiento, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por el arrobamiento y felicidad, nacidos del aislamiento. Al igual que un hábil especialista en preparar baños o su aprendiz, se adiestra en verter el polvo del baño dentro del cuenco del latón, amasándolo una y otra vez con el agua, creando una bola de polvo del baño, saturada, suficientemente húmeda e impregnada por fuera y por dentro, sin que caiga de ella una sola gota, así también el monje, impregna, baña y colma su cuerpo con el arrobamiento y felicidad nacidos del aislamiento, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no fuera impregnado por el arrobamiento y felicidad, nacidos del aislamiento.

[26] "Además, al calmar el pensamiento aplicado y el pensamiento sostenido, el monje entra y permanece en el segundo jhana, que posee la tranquilidad interior y unificación de la mente; libre del pensamiento aplicado y pensamiento sostenido, lleno de arrobamiento y felicidad nacidos de concentración. Y hace que todo su cuerpo esté impregnado, bañado y colmado de este arrobamiento y felicidad nacidos de concentración, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por el arrobamiento y felicidad, nacidos de concentración. Al igual que un lago con aguas manantiales, sin afluentes del este ni oeste, del norte ni sur, cuando recibe abundantes lluvias, sus aguas, que brotan desde adentro, se mezclan con estas aguas frescas, de manera tal que las mismas impregnan e invaden todo el lago, sin que quede una sola parte no impregnada por las aguas frescas, así también el monje, impregna, baña y colma su cuerpo con el arrobamiento y felicidad nacidos de concentración, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por el arrobamiento y felicidad, nacidos de concentración.

[27] "Además, con la desaparición del arrobamiento, el monje permanece ecuánime, atentamente consciente y con clara comprensión, experimentando felicidad a través de su cuerpo; él entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: 'Él es ecuánime, atentamente consciente, es uno que encontró la morada placentera'. Y hace que todo su cuerpo esté impregnado, bañado y colmado de esta felicidad despojada del arrobamiento, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por la felicidad despojada del arrobamiento. Al igual que una laguna que tiene flores de loto azules, rojas y blancas que han nacido del agua, han crecido en el agua y no hay ni una sola flor que ha crecido fuera del agua, de modo que todas estas flores de loto azules, rojas y blancas están impregnadas, bañadas y colmadas con las aguas frescas, así también el monje, impregna, baña y colma su cuerpo con la felicidad despojada del arrobamiento, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por esta felicidad despojada del arrobamiento.

[28] "Además, con el abandono del placer y de la pena, con la previa desaparición de la alegría y el desplacer, el monje entra y permanece en el cuarto jhana, que es ni doloroso ni placentero y que comprende la purificación de la atención consciente a través de la ecuanimidad. Él se sienta, impregnando su cuerpo con la mente pura y brillante, de manera tal, que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no sea impregnado por esta mente pura y brillante. Al igual que un hombre que estuviera sentado cubierto de pie a cabeza con una ropa blanca, de tal manera que no quedara parte alguna de su cuerpo al descubierto, así también, el monje permanece sentado cubriendo completamente su cuerpo con la mente pura y brillante, no quedando lugar alguno en todo su cuerpo que no sea cubierto por esta mente pura y brillante. De este modo, muchos de mis discípulos moran, habiendo alcanzado la consumación y la perfección del conocimiento directo."

¡Que aproveche!
Un saludo.
ada123123
Con Metta!
«El abandono del mal, el cultivo del bien y la purificación de la mente: tal es la enseñanza del Buddha».
Vv 183, Cap. XIV Dhammapada.
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