Ananda escribió: ↑15 Dic 2022 09:49
Salvo error mío el término sunyata (suññata en pali) como sabes también aparece en los suttas, pero tendría que investigar su contenido exacto.
Suñña
Algún forero de conocimientos en el Abhidhamma lo pudiera explicar mejor — que quien escribe — con relación a este tema.
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..."Esa palabra es sünyata y generalmente se traduce por "vacuidad". El término se encontraba ya en la literatura, pero es con Nagarjuna que adquiere el estatus de concepto y pasa a integrar muchos de los discursos filosóficos de esa corriente de pensamiento llamada mahayana. Entre los factores que han hecho posible su irrupción en la filosofía de la escolástica hay dos de los que voy a hablar aquí, primero un exquisito dominio de la gramática y la versificación del sánscrito; segundo, y dependiendo del primero, una enorme capacidad de seducción. Ambas cualidades convirtieron a Nagarjuna en el más influyente de los pensadores budistas, admirado y comentado durante casi dos
milenios, tanto en Oriente como en Occidente.
Es muy probable que los trabajos de Nagarjuna fueran compuestos casi 600 años después de la muerte de Gautama Buda. Por tanto, si queremos seguir la formación del concepto deberemos remontarnos casi a los· orígenes del budismo. Entre estos dos momentos se ha desarrollado mucho la especulación filosófica propiamente budista, muchas han sido las ideas arrojadas por la comunidad, muchos los concilios y las confrontaciones dialécticas. La lógica de India alcanza por estas fechas una de sus épocas doradas (luego tendría un renacimiento medieval), los debates han refinado los argumentos, las polémicas doctrinales han afilado las inteligencias y las distintas escuelas de pensamiento, tanto budistas como no
budistas, han perfeccionado la formación y educación de sus discípulos.
Nagarjuna una descubre la palabra y la arroja al centro de la escena, la convierte en estrella de toda una constelación de conceptos. Pero veamos cómo ocurre esto. Sabemos que sünyata es una palabra vieja que acaba tomando, inesperadamente, un lugar central en el pensamiento del
mahayana; la razón: el curso que habían seguido las ideas budistas hasta ese momento. Su aparición en escena se
produce gracias a toda una serie de causas y condiciones y de tales circunstancias vamos a hablar ahora.
La palabra "vacuidad" aparece en varios lugares de la literatura de los Nikāya y los āgama. En esos textos sirve
para designar, por ejemplo: 1) estadios avanzados de la meditación; 2) la no existencia del yo (atman); o 3) la ausencia de elementos distorsionadores (klesa) como el odio, la ignorancia y la codicia en el estado de nirvana.
Más adelante una literatura posterior, la de la prajñaparamita, haciendo uso de un discurso .propenso a la paradoja, describe la vacuidad como la verdadera
naturaleza de todo lo existente, de todos los seres, de todas las conciencias, de todos los pensamientos. Todos los
objetos del deseo y el deseo mismo son vacíos. Así como la aspiración espiritual más recogida y sincera, la misma
enseñanza budista (Dharma) o el propio Buda.
Pero estas vacuidades no son todavía la de Nagarjuna.
Con nuestro pensador, la palabra adquiere por primera vez un estatus filosófico. Su nueva condición servirá para la renovación del pensamiento budista y producirá más de un milenio de interpretaciones y hermenéuticas.
Una tradición de comentarios que alcanzará no sólo a la escolástica de India (escuelas svatantrika y prasangika), sino también a corrientes de pensamiento de China (Sanlun y Tiantai), de Japón (Tendai y Kegon), de Tíbet y de Corea.
La influencia de Nagarjuna se extenderá también al discurso contemporáneo sobre el budismo, tanto oriental como occidental. Algunos trabajos reexaminarán el antiguo concepto de vacuidad a la luz de otros conceptos
modernos o de algunas de las nociones sobre el lenguaje de pensadores como Nietzsche, Heidegger y Wittgenstein.
Ya hemos visto cómo Andrew Tuck (1990) asoció la interpretación moderna de Nagarjuna con los intereses filosóficos y las corrientes de pensamiento en las que respira el trabajo del intérprete, cualquiera que éstas sean. No podía ser de otro modo. Toda crítica literaria es ya literatura
comparada. Así, a finales del siglo XIX en Europa Nagarjuna fue considerado un nihilista; a mediados del siglo XX, bajo la influencia de la filosofía analítica, fue un lógico y un escéptico. Y más recientemente, el post-restructuralismo y la deconstrucción han orquestado nuevas interpretaciones de Nagarjuna en sintonía con sus propios supuestos. Como el insecto que se disfraza para sobrevivir y adopta la apariencia de su entorno, la capacidad mimética del discurso de este monje del siglo II para
producir diferentes versiones de sí mismo (un sí mismo vacío) ha resultado asombrosa.
Pero estas transformaciones no sólo se limitan a las interpretaciones modernas occidentales, la propia tradición budista traicionará el estatus filosófico que Nagarjuna dio a la palabra "sunyata". Algunos ejemplos de estas traiciones son la colección de textos llamada Embrión del tathagata (Tathagatagarbha) donde se dice que la vacuidad es diferente a diferentes niveles y que hay cosas, como la gnosis del Buda, que son puras y permanentes. O por las tradiciones tibetanas, que hablarán de vacuidad intrínseca y extrín.seca. O por las tradiciones tántricas, que verán en la vacuidad la naturaleza adamantina de la realidad, de la que surgen los mundos y los seres, los mandalas y los dioses, y retornan a ella, tanto en la realidad como en !a meditación.
He hablado, muy al estilo de Nagarjuna, de las causas y condiciones que dieron lugar al surgimiento de "sünyata" pero todavía está por explicar en que consistieron esas causas y esas condiciones. Para recontar la historia retrospectiva de "sünyata" y el modo en el que se convirtió en estrella (en torno a la cual girará toda una constelación de conceptos), seguiré en líneas generales
la más sintética e inteligente de todas sus biografías, que escribió Louis de la Vallée Poussin para la Encyclopedia of Religion and Ethics, editada por James Hastmgs Y que aparece bajo la entrada ';madhyamaka".
.La historia dice así: Sakyamuni describió su ensenanza como un camino (marga), como una senda que había que recorrer. y ese camino, dicen los textos, era una "vía media" (madhyama-pratipada) que rechazaba los extremos de un excesivo rigor ascético y una demasiado fácil vida secular. Este mensaje de moderación condenaba también ideas extremas como "todo existe" Y "nada existe"; 0 "la persona son sus sensaciones" y "la persona es algo diferente de sus sensaciones"; o "el Buda existe después de la muerte" y "el Buda no existe después de la muerte". E incluso algunos textos de los nikaya fueron
más lejos al afirmar que la "vía media" significaba ':una vía entre ciertas afirmaciones y ciertas negaciones · El
camino discurre pues, según estos textos, entre dos extremos, entre la búsqueda desenfrenada del placer Y la
práctica obsesiva del ascetismo; entre la Idea de que todo existe y la idea nihilista de que nada es; entre la idea de
podríamos decir que sí, que es un carro sin ruedas, porque todavía podemos reconocerlo como carro. Supongamos ahora que le quitamos las varas que ·sirven para enganchar el tiro y el yugo. ¿Seguimos viendo tm carro?
¿O podríamos decir que es sólo un bastidor con listones que pertenecía a·un carro? La pregunta que se plantea es: ¿Cuántos de los elementos de una cosa podemos quitarle a la cosa sin que pierda el nombre que la designa?
¿Cuántos elementos hay que sustraerle para que deje de ser el referente que antes era de la palabra "carro"?
Así como el carro no es sino una colección de partes: bastidor, varas, yugo, ruedas, etc.; el ser humano, como el resto de las cosas, no es sino una colección de realidades elementales, materiales y espirituales que, todas juntas, constituyen su seudoidentidad. Al margen de todos esos dharmas (que sí son reales), tanto el hombre como el carro tienen sólo una existencia imaginaria, una existencia que no es tal. Ambos existen sólo como designaciones convencionales (prajñapti). Al margen de los dharmas los seres son sólo "palabras". El mundo es así una ilusión creada por los dharmas, que nos hacen ver "carros" y "personas" donde en realidad sólo existen combinaciones fugaces de elementos (los mismos dharmas) que surgen y desaparecen.
Se dirá entonces que ninguna de estas realidades elementales existe de manera aislada, sino que cada dharma se combina con otros dharmas y que la complejidad de dichas asociaciones varía en las diferentes formas de existencia.
(...)
La palabra frente al vacío
Juan Arnau
Bien resumido, esto es de esencia, vacío:
El carro tiene sus componentes (ruedas, etc...) que vienen a ser sus "skandhas" o agregados. Y si miramos en sus skandhas, como con nosotros, los encontraremos vacíos de carro: el carro no está en las ruedas, ni en los ejes, ni en la caja, etc... no aparece por lugar alguno su esencia.
***
Ni se debiera estar aquí escribiendo, ni se recuerda, que ni se sabe, entonces hacia aquellos recomendar alguna obra reciente en la biblioteca Mahāyana, o
El Sol de la Sabiduría - Enseñanzas sobre la Sabiduría Fundamental del Camino Medio del noble Nagarjuna por Khenpo Tsültrim Gyamtso, por ejemplo.
mettā
PD
Bórrese si no procede.
PD²
Corrección de errata en el autor de la obra recomendada