Ello es respetable, por supuesto, completamente, pero no es Budismo, es otra cosa.
Por otra parte, el desprenderse de "envoltorios", de "adornos" culturales, como los rituales, el canto de sutra, etc., no es solo una invención de cuatro occidentales enloquecidos. También en Japón encontramos antecedentes, por ejemplo en Uchiyama, aunque también existen indicaciones al respecto en el mismo Dogen.
Uchiyama podrá gustar o no, pero fue ampliamente respetado en su propia escuela, la escuela Soto. Incluso Shunryu Suzuki, que fue quien introdujo el zen en Estados Unidos, y es autor del conocido libro "Mente zen, mente de principiante", cuando alguno de su discípulos mostraba interés en acudir a practicar a Japón, era a Uchiyama a quienes los remitía.
Al respecto de la manera de celebrar los sehshin, los retiros, por Uchiyama, ya desde 1965, es decir antes de que empezasen a acudir los primeros occidentales (al principio, sobre todo, norteamericanos, como hemos visto antes), dice Uchiyama en un conocido texto suyo llamado "Seshin sin juguetes" (es decir, sin "envoltorios", en la terminología de este hilo):
Esta forma de realizar los retiros, la seshin, sin cantar los sutra, sin samu, sin charlas dharma, sin nada más que el propio zazen, es también practicada en América, donde la llevó uno de los discípulos de Uchiyama, Shohaku Okumura, discípulo de Uchiyama y nombrado Sokan (director de la oficina Soto para Norte America) por la Soto Shu, hasta la jubilación de Okumura. La shamga de Okumura, está extendida también por Sud América, Francia e Italia (Roma). Así, por ejemplo, podemos leer en la página de la Sanshin Zen Community, la shamga de la que hablabamos:Hablaré ahora de la modalidad de las sesshin de Antaiji por medio de una descripción analítica [de lo que se hace] durante estos días de práctica intensiva. Pretendo subrayar una vez más la realidad de zazen y de la actitud del comportamiento en la vida que de zazen se deriva.
El retiro tienen una frecuencia mensual y dura cinco días, desde el primer viernes del mes al siguiente martes, ambos incluidos.
El horario diario es simple: desde las cuatro de la mañana a las nueve de la tarde nada más que zazen y kin-hin.
Tras cada una de las comidas existe un periodo de reposo de alrededor de media hora, que sirve también para las necesidades corporales. Dos son las particularidades de estos retiros. La primera es que se mantiene el silencio durante los cinco días, no se saluda, no existe ninguna forma de vida social; no se recitan los sutra; en suma, no se emite sonido alguno. La segunda es la ausencia del uso del kyōsaku; incluso yo, que soy el abad del monasterio, me siento vuelto hacia el muro, sin ejercer ninguna forma de control sobre las otras personas que hacen zazen.[...]
La única recomendación añadida es que cada uno se ocupe exclusivamente de la propia práctica, sin preocuparse de los demás. Tras haber experimentado anteriormente otras distintas formas de vivir el sesshin, creo que esta modalidad es la más adecuada, y desde 1965 en adelante hemos seguido así. [...]
El motivo por el que estamos cinco días sin hablar, en absoluto silencio, es que, interrumpiendo completamente las relaciones sociales y las distracciones con las demás personas, cada cual es solo sí mismo con sí mismo; por otra parte, paralelamente, un sesshin de cinco días es como un único periodo de zazen sin pausas o interrupciones. Además el motivo por el que no se usa el kyōsaku es, por encima de cualquier otra cosa, para hacer que cada uno sea sí mismo en sí mismo. Zazen significa abandonar cualquier cosa y ser solo sí mismos sentados frente a un muro. [...]
Zazen es la vida misma, la realidad desnuda de la vida que es el sí mismo en sí mismo por sí mismo, sin absolutamente nada con lo que jugar. Es la misma situación que el momento anterior a la propia muerte, cuando todos los juguetes desaparecen.[...]
En cuanto al hecho de que incluso yo, en tanto que abad, haga zazen vuelto hacia el muro en vez de hacia el centro de la sala, también es debido a la intención de abolir toda relación de “controlador” y “controlado”. Si yo me sentase con el propósito de controlar el zazen de todos los demás, ello querría decir que haría solo de controlador, con la consecuente perdida de mí propio zazen. Por otra parte, si todos hiciesen zazen sabiendo que alguien les está controlando, sería una forma de hacer zazen que comporta una relación con otra persona, y ya no el verdadero zazen que es el propio sí mismo solo en sí mismo.[...]
Por tanto, dado que a causa de esta forma de organizar el sesshin no existe ningún tipo de guía respecto a zazen, es necesario sentarse tras haber comprendido con claridad que tipo de preparación psicológica e intelectual se requiere para esta auténtica práctica de zazen, que es solo el sí mismo en sí mismo. Con tal objetivo yo hasta ahora he escrito libros para explicar detalladamente, hasta donde es posible, qué es zazen, y les pido a las personas venir tras haberlos leído y comprendido bien. Este es uno de esos libros. Si después existen todavía preguntas que hacerme, puede venir libremente a encontrarme; obviamente en los días en los que no estamos en medio de un sesshin.
Es decir, que estas cosas existen, incluso entre los ortodoxos (ni Okumura ni su samgha son especialmente críticos con la escuela Soto, ni la escuela Soto lo es con ellos, como muestra el hecho de que nombrase a Okumura como Sokan).Sanshin es una sangha internacional fundada en 1996 por Shōhaku Okumura, sacerdote japonés de la escuela Sōtō Zen y renombrado traductor de las obras de Dōgen Zenji, maestro Zen japonés del siglo XIII. Su templo principal es Shobozan Sanshinji en Bloomington, Indiana, que ofrece práctica diaria, enseñanzas semanales, Sesshines (retiros totalmente silenciosos, sin cantos de sutras ni ceremonias), retiros (incluidos retiros Genzo-e, que comprenden 4 horas diarias de enseñanza sobre Dōgen) también Ango de tres meses (período de práctica intensiva). Todas estas actividades están abiertas a aquellos que estén interesados en la práctica del Sōtō Zen.
REPITO que no estoy diciendo que esto sea los BUENO y lo otro sea lo MALO, solo estoy mostrando que diversos estilos de práctica son posibles, que se dan tanto aquí, en Occidente, como allí, en Oriente, y que a mi, personalmente, como occidental con una determinada historia a mis espaldas (que me condiciona, como a todos), hay ciertos estilos que me resultan espiritualmente significativos, mientras que otros no...
Pd.: En el Budismo y particularmente en el Budismo Zen, intentar establecer que es lo Ortodoxo y qué lo Heterodoxo, es una operación muy, muy azarosa y de dudosas intenciones.