Igual que cedió el poder temporal a un laico elegido democraticamente, respecto a su sucesor ha planteado también un sistema electivo.
Al margen de esto, obviamente los chinos, cuando llegue el momento, intentarán liar la cosa según sus propios intereses políticos“Si el pueblo tibetano desea mantener el sistema del Dalai Lama, una posibilidad sería elegir al próximo Lama cuando yo sigo con vida. Entre las opciones que estamos considerando están una elección democrática por los monjes superiores del budismo tibetano, o el nombramiento de un sucesor por mí”