@ShakuMonshin escribió:
La fantasía, o en este caso un cuento, puede ser un medio hábil para mostrar el dharma del Buda. Personalmente considero irrelevante que se trate o no de un hecho histórico, me quedo con la enseñanza

Exacto. Estoy de acuerdo al 100%. Oí contar esa historia a mí maestra Ana María Schluter, y la he recordado siempre como algo muy inspirador. Si es histórica como si es un mito, no lo encuentro importante. Pasa lo mismo con todo: los suttas, los sutras, el Fukanzazenji... ¿Son reales o son inventos atribuidos falsamente? Lo estudiosos nunca se ponen de acuerdo en nada, así que si lo que buscamos es la seguridad de que eso lo dijo Buda, o lo escribió Dogen, creo que no hay modo de saberlo con certeza.
Allan Watts decía que estás cosas no tenían importancia en el pasado. Hubo un caso curioso, sin embargo. En el Siglo VI, aparecieron unos escritos que se atribuyeron a Dionisio el Areopagita, compañero de S. Pedro en sus viajes. La Iglesia los tomó como algo extraordinario (y es que lo eran) y les dio una enorme difusión. San Agustín los cita muchísimo y Santo Tomás de Aquino los encontró tan fabulosos, que pueden recomponerse enteramente a partir de sus citas.
Posteriormente, Meister Eckhart los utiliza como base para su meditación y después los toman otros místicos, entre ellos San Juan de la Cruz. ¡Hasta que se descubre que los escritos son falsos! ¡Fueron escritos por un neo platónico en el S. IV! Pero ya no era posible decir que esos escritos eran herejías, después de haber sido puestos como ejemplares durante siglos, porque hubiesen hecho el ridículo de forma espantosa

. Así que cerraron el pico, y no se habló más de ellos hasta recientemente, que se les llama escritos de Pseudo Dionisio el Areopagita.
Los escritos eran falsos, sí, y gracias a ellos se iluminaron muchísimas personas. Yo no le doy importancia a esas cosas. Da igual si son de fulano o de mengano, mientras funcionen, son buenas.