Ciertamente es así amigo, por eso digo que una vida ha sido suficiente y aún me sobra tiempo
Sólo puedo manifestarte mi aprecio y admiración, y desearte lo mejor
Ciertamente es así amigo, por eso digo que una vida ha sido suficiente y aún me sobra tiempo
Sólo puedo manifestarte mi aprecio y admiración, y desearte lo mejor
Carl Sagan escribió: ↑18 Sep 2025 22:18Ciertamente es así amigo, por eso digo que una vida ha sido suficiente y aún me sobra tiempo![]()
Sólo puedo manifestarte mi aprecio y admiración, y desearte lo mejor![]()
Tres ocasiones en las pudo suceder una experiencia cercana a la muerte (ECM) pero no fue tu caso al parecer. En situaciones así han sucedido a muchas personas. De lo que no hay duda es de que buscas con fuerza. Llevas una práctica de meditación diaria."Ahogamiento, "muerte dulce" (falta de oxígeno por combustión de cisco) y único "superviviente" ileso salvo pérdida de consciencia, en un grave accidente de circulación. Despeñado."
El Bardo Thodol no es una práctica, en realidad. Es un libro que describe la fase de la muerte y las visiones por las que se pasa cuando se abandona el cuerpo. Ese libro empieza hablando de la clara luz:La práctica que sigo es la que se me ha enseñado para ese desenlace pero no corresponde al Bardo Thodol.
Yo no me lo puedo permitir, necesito enfrentar ese momento con la mayor entereza y consciencia posible.
La vida es tan frágil como un puchero de barro, y alguna vez se partirá sin posibilidad de recomponer.
No sé muy bien qué es lo que se entiende sobre las ECM aunque he leído algo. Es posible que sea como bien indica, que no entrase dentro de esa clasificación.
Claro, claro que lo conozco pues fue un libro que leí y estudié durante algún tiempo. Por cierto muy árido y sorprendentemente. Pero no práctico para mi perspectiva y métodos asociados de los que dispongo, como la meditación en respiración, o por ej. sobre la conciencia en la muerte (maranassati) para ese proceso final, aparte de lo hablado sobre el envejecimiento.El Bardo Thodol no es una práctica, en realidad. Es un libro que describe la fase de la muerte y las visiones por las que se pasa cuando se abandona el cuerpo. Ese libro empieza hablando de la clara luz:
"El primer estado intermedio que sucede directamente a la muerte depende, en cuanto a su duración, del grado de espiritualidad alcanzado por el difunto antes de su muerte."
La uso en gran medida desde bien joven, según se presenten las circunstancias, y no necesariamente por un tiempo preestablecido ni tampoco sólo en la posición de sentado.Y, eso es lo que tú estás haciendo diariamente: practicar la meditación. Seguir la respiración, en tu caso. Supongo que lo haces de un modo sistemático: un tiempo diario, sentado en una postura apropiada etc.
Estimado, respetable opinión y no pasa nada por no coincidir."La vida es tan frágil como un puchero de barro, y alguna vez se partirá sin posibilidad de recomponer."
En esto disiento contigo. La vida es eterna. No es frágil como un puchero de barro. La vida es la clara Luz. Una vez que se ve y se reconoce se sabe. Hoy, estoy convencido de que venimos a este mundo a reconocerla. Espero que sea tu caso.
La contestación de Dogen, refutando tal afirmación, es tajante:Según una cierta manera de pensar, a pesar de que el hombre una vez nacido, tras haber vivido, termine por morir, existe un óptimo sistema para no acongojarse y que lleva a superar la muerte misma. Consiste en saber que existe en nuestro cuerpo algo particular que llamamos espíritu, que no nace ni muere sino que es eternamente inmutable. El punto esencial de esta teoría es que mientras el cuerpo una vez nacido no puede sino morir, el espíritu no perece nunca.[...] Son muchos los que piensan así, ¿pero, es de verdad esta la enseñanza de Śākyamuni?
Existen multitud de caminos religiosos que predican un más allá al margen de nuestra experiencia concreta de la vida, el hinduísmo, la versión advaita de este, el taoísmo, la religiones abrahamicas (juidaismo, islam, cristianismo), etc. muy respectables todas. Pero no es eso lo que propone el budismo, que se centra en liberarse del malestar inherente a la existencia humana, el sufrimiento, aquí y ahora, y no entra en especulaciones ni fantasías sobre otras cosas.«Este modo de pensar, representa la opinión de muchos religiosos y pensadores anteriores a Śākyamuni. Según esa teoría en el cuerpo de cada uno se encuentra un espíritu inmutable, [...]Después, cuando el cuerpo muere, el espíritu nacerá en un mundo eterno, distinto de este, por lo que, incluso si es visto por quien parece que muere, en realidad de hecho no muere. He ahí el pensamiento de esas personas.
Considerar tales opiniones a la par que la enseñanza de Śākyamuni es más estúpido que apretar en la mano una piedra creyendo que es un dorado tesoro. No existe un disparate comparable a ese. El maestro chino Echū [un discípulo de Huineng] pone en guardia con extrema severidad respecto a un modo de pensar como ese.
Si consideramos las cosas con atención, en la enseñanza de Śākyamuni se explica siempre que cuerpo y espíritu son uno. No obstante, si cuando el cuerpo perece, tan solo el espíritu, separado del cuerpo, no perece, la enseñanza de Śākyamuni resultaría errada, porque sería como sostener que cuerpo y espíritu son uno y al mismo tiempo afirmar que son dos.
Por otra parte, puesto que el pensamiento de huir a vida y muerte, y en particular a la muerte tan solo, representa la traición suprema de la enseñanza de Śākyamuni, conviene ser muy prudentes. El fundamento de la enseñanza de Śākyamuni es que, cada cosa, sin excluir ninguna, vive el propio modo de ser auténtico, y por tanto “práctica” significa manifestar este modo de ser en la realidad del propio cuerpo espíritu. Por ello dado que cada cosa de todo aquello que existe hace experiencia de la vida por medio de la actividad que utiliza el propio ser indiviso, no es evidentemente posible, tras haber separado la forma y la sustancia, la vida y su decaer, conservar solo la vida y rechazar la muerte. Así, para cada cosa, para cada fenómeno, ese modo de ser en el tiempo de la vida es, como vida, la forma de la realidad tal como es. En el momento de la muerte es, en tanto que muerte, la forma de la realidad tal como es.
No se debe por tanto pensar que vida y muerte coexistan. He ahí qué quiere decir poner en práctica la enseñanza de Śākyamuni, utilizando del modo justo el propio cuerpo y espíritu, haciendo de manera concreta la experiencia de la vida.
Si alguien quiere saber en que consiste el Dharma (la enseñanza) de Buddha es mejor que se centre en comprender, a fondo, en su propia vida, el origen dependiente (paṭiccasamuppāda), pues ahí está todo.En el Canon Pāli, el Buddha critica explícitamente el eternalismo (sassatavāda), la creencia en un alma eterna o una existencia permanente, en varios suttas. Algunos textos clave donde aborda este tema son:
Brahmajāla Sutta (DN 1) – En este discurso, el Buddha analiza 62 tipos de visiones erróneas, incluyendo el eternalismo. Explica cómo algunos ascetas y brahmanes llegan a la conclusión de que el yo y el mundo son eternos basándose en experiencias meditativas o razonamientos incorrectos.
Sabbāsava Sutta (MN 2) – Aquí, el Buddha enseña cómo superar las "impurezas" (āsavas), incluyendo las opiniones equivocadas como el eternalismo, mediante la comprensión correcta.
Pottapāda Sutta (DN 9) – Discute la naturaleza del yo y cómo las especulaciones sobre su eternidad o aniquilación son infundadas, señalando que tales ideas surgen del apego a conceptos erróneos.
Anattalakkhaṇa Sutta (SN 22.59) – Aunque se enfoca en la doctrina del no-yo (anattā), refuta indirectamente el eternalismo al mostrar que todos los fenómenos (incluyendo los cinco agregados) son impermanentes e insustanciales.
Kaccānagotta Sutta (SN 12.15) – El Buddha rechaza tanto el eternalismo como el nihilismo (ucchedavāda), proponiendo el Camino Medio basado en el origen dependiente (paṭiccasamuppāda).
En estos textos, el Buddha argumenta que el eternalismo es una visión equivocada que impide la liberación, ya que contradice la realidad de la impermanencia (anicca) y la ausencia de un ser permanente (anattā). En lugar de ello, enseña que la sabiduría surge al ver las cosas tal como son: condicionadas, transitorias y carentes de una esencia fija.
Bueno, pues buscala tu mismo en el texto de Nishijima, ya que te gusta más